El Licenciado don Ignacio Javier de Campo, Clérigo Presbítero, domiciliado en este Obispado de la Puebla de los Ángeles, vende a don Diego Cardeña, Escribano Público de este Juzgado, una casa de cal y canto, techada de azotea, que mide 8 varas de frente y 8 de fondo, linda al norte con la Calle de La Caridad, al otro lado de la ciudad con el hospital, por el poniente con casa y solar de Petrona Nolasco González y por el fondo con un pedazo de solar que anteriormente compró a Modesto Viveros; la venta se realiza en la cantidad de 500 pesos.
Don Diego Cardeña, Escribano Público del pueblo de Jalapa, vende a don Celedonio Pérez, vecino de España y residente en este pueblo, una casa de paredes, cubierta de madera y tejas, la cual mide 28 varas y que linda al norte con la Calle de Tecuanapa, al poniente con casas de los herederos de Laureano de Escobar y Petrona Nolasco González, al sur con sola de Modesto Viveros y al poniente con casa y solar de doña María de la Barreda Gayón, en la cantidad de 800 pesos, de los cuales ha recibido 550, ya que 250 son de un censo redimible a favor de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción.
Don Luis de Escobar, hijo legítimo de los difuntos don Laureano de Escobar y de doña Petrona Nolasco González, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a doña Ana María Méndez, su legítima esposa, en compañía de don Antonio Primo de Rivera, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción de Jalapa, y como herederas a sus hijas legítimas Josefa Gertrudis y María Gertrudis.
Petrona Nolasco González, viuda de Laureano José de Escobar, vecina de este pueblo, hija legítima de padres difuntos, realiza testamento, en el cual nombra por albaceas testamentarios a don Pedro Zamorano y al Padre Prior Fray Manuel Rodríguez Melo y como herederos universales a sus legítimos hijos Juana, Laureano, Miguel, Faustina y Luis.
Doña Petrona Nolasco González, vecina de este pueblo de Jalapa, albacea y tenedora de bienes de don Laureano José de Escobar, su difunto marido, otorga poder especial a don Diego Francisco Upton de Fuentes, vecino de la Ciudad de Sevilla, para que cobre judicial y extrajudicialmente de los bienes albaceas y herederos de su difunto suegro, lo que le toca de herencia a sus hijos.