Don Antonio de Heras Pedrajo, natural de la Villa de Santander, Arzobispado de Burgos en los reinos de Castilla, hijo legítimo de los difuntos don Pedro de Heras y Barreda, y doña María de Pedrajo Gómez, casado con doña Teresa Vázquez, otorga poder para testar y de albaceas, al Bachiller don José Antonio de Castro y Gamboa, cura de San Andrés Cholula, al Capitán don José Robledano y don Miguel Gómez de Soto, Labrador y vecino de este pueblo, y como heredero universal nombra a su hijo José Antonio.
El Bachiller José Antonio de Heras Vázquez y Castro, Clérigo Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla, residente en Jalapa, dijo que su difunta tía doña María Vázquez, ordenó en su testamento que la casa que poseyó, ubicada a espaldas de los Morales en el Callejón de las Bochas, se la dividieran entre sus descendientes, en los que se incluyeron sus 5 hijas que murieron, pero dejaron hijos, entre los que se encuentra dicho otorgante como hijo y único heredero de doña Teresa Vázquez, hermana de la mencionada María, por lo que pidió se le diese la parte que le correspondía. Pero por no convenir a los intereses de los demás herederos, otorga que ha convenido con el albacea de su difunta tía el Licenciado Miguel de la Vega, para que éste le entregue 400 pesos y él a cambio le hará adjudicación de la parte de la herencia que le corresponde.