Ante don Diego de Alvarado Bolivar, Alcalde Mayor por Su Majestad, Antonio Ramón Guzmán, Alguacil Mayor de este partido, manifestó haber preso la noche pasada a un negro esclavo huido que dijo llamarse Simón, propiedad de Álvaro González, dueño de recua, vecino de Huamantla, el cual aprehendió en el cerro de Tlachichilco, en esta jurisdicción, por lo que el alcalde dijo que se mantenga preso en la cárcel pública y se dé aviso a su amo para que venga o envíe por él.
Doña Aldonza Clara de Vargas, mujer legítima de Andrés Vázquez, residente en Jalapa, dijo que a los 7 días del mes de abril del presente año, dio poder a su marido para diferentes efectos en este pueblo, y por cuanto el susodicho trata de vender unos esclavos mulatos nombrados Antonia y Simón, a Lorenzo González y al Capitán Juan Hurtado, vecinos de Veracruz, que forman parte de sus bienes dotales, y por no haberle hecho carta ni recibo de su dote, revocó el poder dado para que no pasen adelante dichas ventas.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, en nombre de Antonio Carnero, mercader de negros, vende a Francisco García, herrero, vecino de la provincia de Jalapa, un negro llamado Simón, bozal, de nación Angola,de 18 años de edad, recién venido de Guinea, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 370 pesos de oro común.
El Bachiller don Pedro Rubio de Gaviria, Clérigo, Presbítero, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la ciudad de Nacar en los reinos de Castilla, hijo de Gabriel Rubio de Gaviria y de Ignacia de Gaviria, difuntos, otorga poder al Bachiller don Pedro de Montenegro, Presbítero, y a José Moreno, ambos vecinos de esta villa, a cada uno insolidum para que en el término que dispone la Ley 33 de Toro , otorguen su testamento con todas las mandas, cláusulas, legados, misas y demás disposiciones. Ordena que su cuerpo sea amortajado con las vestiduras sagradas y sepultado en la iglesia parroquial de esta villa delante del altar de San José. Manda se dé limosna a la cofradía del Santísimo Sacramento de esta villa. Por bienes declara un esclavo negro nombrado Simón, que está en poder del Licenciado don Juan de Sagade; otro negrito nombrado Juan Manuel; ropa de vestir y blanca, menaje de la casa y otros bienes más. Declara le debe el Capitán don José de Segura, de 400 pesos que le quedó restando de la administración de la capilla. Nombra por sus albaceas testamentarios a don Pedro de Montenegro y a José Moreno. Nombra por heredera a su alma por no tener herederos ascendentes ni descendientes.
JERÓNIMO DE ACOSTA, JUEZ RECEPTOREsteban Fernández Miquinez vende a Juan Bautista Ordóñez, vecino de Jalapa, un esclavo negro llamado Simón, de nación Angola, en 315 pesos de oro común.
Cristóbal López, vecino de la provincia de Jalapa, se obligó a dar y pagar a Gabriel de Huerta, vecino de esta provincia, 400 pesos de oro común, precio de un esclavo negro llamado Simón, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, para fines del mes de marzo de 1603.
Melchor de los Reyes, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al capitán Andrés Moreira, mercader de negros, 435 pesos de oro común, precio de un esclavo negro llamado Simón que le vendió en este pueblo; los cuales dará para fines de marzo de 1610.
Francisco Pérez Romero, dueño de su ingenio, declaró que Melchor de los Reyes se obligó a pagar un esclavo negro llamado Simón, de nación Angola, valorado en 435 pesos, al mercader Andrés Moreira, para fines de marzo de 1610; pero en realidad, dicho esclavo fue comprado para él, y por lo tanto se obligó a pagar la referida cantidad en el plazo convenido.
Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, con poder de Vicente Rijo, piloto, armador de esclavos, vende a don Francisco Hernández de la Higuera, dueño del ingenio de azúcar de La Concepción, 12 piezas de negros esclavos, varones, de diferentes tierras y edades, llamados: Antonio de Cocana; Simón, de carabalí; Antonio, de tierra Macoa; Antonio, Macoa; Antonio, Arda; Antonio, carabalí; Francisco, de Cocana; Domingo ,carabalí; Manuel, carabalí; Francisco, carabalí y Francisco ,carabalí, todos bozales, recién venidos de Guinea, sujetos a servidumbre, por el precio de 390 pesos de oro común cada uno de los 10 nombrados, y los 2 restantes a 400 pesos la pieza.
Juan Martín, El Viejo, maestro de albañilería, vecino de la provincia de Jalapa, se obliga de pagar a Cristóbal López, de la misma vecindad, 400 pesos de oro común, precio de un esclavo negro llamado Simón, de nación Angola, que le vendió en este pueblo.