Don Bartolomé Salvo, natural del puerto de Santa María, en los Reinos de Castilla y vecino de Jalapa, hijo legítimo de don Francisco Salvo y doña María Ceballos, difuntos, casado con doña Ángela Francisca del Pino, a la cual nombra albacea testamentaria, en compañía de don Dionisio José Salvo, hijo legítimo de ambos, don Juan de Bárcena y don Manuel de Boza, y como heredero universal nombran a su citado hijo.
Don Bartolomé Salvo, natural del pueblo de Santa María, en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de los difuntos Francisco Salvo y doña María Ceballos, junto con doña Ángela Francisca del Pino, natural del pueblo de Jalapa e hija legítima de los difuntos Diego del Pino y doña María Velázquez; marido y mujer, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, en compañía de su hijo, el Bachiller Dionisio José, y como herederos nombran a sus hijos legítimos Silveria Antonia y el citado Dionisio José.
Bartolomé Salvo, natural del puerto de Santa María, en los reinos de Castilla, hijo legítimo de don Francisco Salvo y doña María Ceballos, difunta, casado con Ángela Francisca del Pino, hija legítima de Diego del Pino, difunto, y de María Velázquez, viva, se otorgan poder para testar, así como de albaceas testamentarios y a la citada Ángela como curadora de sus hijos legítimos Silveria Antonia, Leoncio José y Nicolás José a quienes nombra herederos.