Doña Isabel de Castro, vecina de este pueblo de Jalapa, viuda del Alférez Pedro Romero, otorga que debe y se obliga a pagar al Mayordomo de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción, la cantidad de 100 pesos que le prestaron para la reedificación de su casa, cuya cantidad recibió en calidad de depósito irregular con obligación de réditos, y con licencia del señor don Alfonso José Gatica, Vicario Foráneo y Juez eclesiástico y Rector de dicha Cofradía, por lo que doña Isabel se obliga a devolver la cantidad en 5 años y a pagar en cada uno de ellos 5 pesos de réditos y como seguro hipoteca la referida casa ubicada en la Calle de la Caridad.
Doña Isabel de Castro, viuda del Alférez don Pedro Romero y vecina del pueblo de Jalapa, vende a don Domingo Díaz Mier, vecino de este pueblo, un solar ubicado en el Barrio de Arriba, que linda al poniente con la Calle del Ganado y con solar de los herederos de Pedro Muñoz, al norte con solar de Blas Tortoza, al oriente con solar del comprador y de Rosa Casanova, y al sur con solar de los herederos de don Pedro José Durán, al precio de la misma cantidad que el difunto le debía a dicho Mier, misma que no se especifica.
Doña Isabel de Castro, viuda de don Pedro Romero, vecina del pueblo de Jalapa, hace declaración testamentaria, en la que menciona que su difunto esposo dejó por bienes el solar de la casa que habita, la cual vendió en 100 pesos, los cuales distribuyó entre sus 10 hijos legítimos.
Don Pedro Romero, natural de la isla de León, en los reinos de Castilla y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Pedro Romero y doña Catarina Ojeda, casado con doña Isabel de Castro, a quien otorga poder para testar, nombramiento de albacea testamentaria y tutora de sus hijos Catarina, María Antonia e Isidoro Ricardo, a quienes nombra herederos.
El Capitán Manuel de Olmedo, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Isabel de Castro, viuda de Pedro Romero, una casa de madera, embarrada de cal y cubierta de tejas, con su sitio de 14 varas de frente y 23 varas de fondo, linda al norte con la calle de la Caridad y casa de Domingo Díaz Mier, al oriente con casa y solar que fue de Bernabela Antonia Montiel, al sur con solares de Pedro Montiel y al poniente con solar y casa de Joaquín Felipe Sarmiento, al precio de 120 pesos.
Don Matías Romero, vecino de este pueblo, como albacea de su difunta hermana doña María Romero, dijo que dicha difunta tenia sobre su casa la cantidad de 150 pesos, de los cuales 100 pesos recibió doña Isabel de Castro, su madre, en depósito irregular del Doctor don Manuel de Olmedo como mayordomo que fue de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción de este pueblo, y no habiendo dejado la difunta otro bien mas que la casa de su morada, se ha convenido con el mayordomo actual de dicha cofradía, don Francisco Javier López, que dicha cantidad de 150 pesos más 123 pesos 6 reales que gasto la cofradía en gastos del entierro, en total 273 pesos 6 reales, queden sobre dicha casa en calidad de depósito irregular, cuya casa se ubica en la calle de la caridad.
Pedro Enríquez Álvarez, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Mateo José Roso, vecino de este pueblo, un colgadizo de piedra y lodo, con su sitio de 15 varas de frente y 30 varas de fondo, linda al norte con el callejón que sale para el Chorro Poblano y casas que heredó don Luis Ruz y Sotomayor, al poniente con casa de Isabel de Castro y solar de Joaquín Felipe Sarmiento, al sur con solar de Pablo de Ávila y al oriente con casa y solar de dicho don Mateo y paredes de los herederos de Francisco de Ochoa, al precio de 113 pesos.
Doña Isabel de Castro, viuda de don Pedro Romero, junto con don Domingo de Castro, su hermano e hijos legítimos de don Domingo de Castro, y los demás herederos de éste, todos juntos de mancomún, venden a don Bonifacio Fernández, vecino del pueblo de Jalapa, una casa de paredes, cubierta de madera y tejas, junto con un solar en el que esta labrada, que mide 25 varas de frente y 51 de fondo, ubicada en la plazuela de arriba llamada del Rey con la cual linda al oriente, al poniente con solar de don José Antonio de la Pedreguera, al sur con casa y solar de José Joaquín Morales y al norte con casa y solar de don Andrés Rojo. La venta la hacen en 670 pesos.
Doña Isabel de Castro, viuda de don Pedro Romero, quien fue vecino de la isla de León en los Reinos de Casilla, hijo legítimo de don Pedro Romero y doña Catarina Ojeda, junto con sus hijos legítimos, doña Catarina casada con Mariano Cardeña, doña María Antonia, doña Rafaela, María Josefa, Matías Romero casado con Ana Mejía, don Pedro Romero casado con Bárbara Maldonado y José Romero, soltero, otorgan poder especial a don Andrés Ruiz, residente en la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que cobre de los bienes del difunto don Pedro Romero, las cantidades que le asignaron a sus citados hijos.