Doña María de Jesús Zorrobiaga, doncella mayor de 25 años, otorga poder general a don José Antonio de Acosta, vecino de este pueblo de Jalapa, para que demande, reciba y cobre de cualquier persona, cualquier cantidad de pesos que le deban, pueda arrendar sus casas a las personas y tiempos que quiera, y para que en todos sus pleitos civiles y criminales, demande y la defienda, compareciendo ante los jueces de Su Majestad, superiores e inferiores de ambos fueros.
Doña María de Jesús Zorrobiaga, natural del pueblo de Jalapa e hija legítima de los difuntos don Francisco de Zorrobiaga y de doña Agustina Francisca de Thormes, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a don Laureano Fernández de Ulloa, don Alonso de Alba y al Capitán Manuel de Olmedo, y como heredera a su alma para que pongan una capellanía de misas rezadas, nombrando como primer capellán a su ahijado Francisco Javier y en caso de que éste no se ordenare, nombra a sus sobrinos o descendientes de estos.
Don Francisco Sáenz de Santa María, Regidor perpetuo de Su Majestad de esta Villa, albacea dativo del difunto don Gregorio Ochoa de Amézaga, doña María del Rosario Ochoa, viuda de don Matías de Ochoa, y el Regidor Alguacil Mayor don Carlos Díaz y Herrero, de esta vecindad, curador ad litem de don Juan de Dios Ochoa, hijos y herederos del expresado difunto don Gregorio Ochoa, dijeron que por cuanto de los bienes de dicho difunto quedaron cuatro casas, venden la primera casa a don Pedro Pérez de Llera, ubicada en la esquina del Sacramento en la Calle Nueva, la cual hace frente con la Calle de la Raqueta, cuya casa se halla grabada con 1,154 pesos 6 reales y 6 granos de principal de la capellanía que fundó doña María de Jesús Zorrobiaga y que sirve el señor don José Francisco Suárez de Torquemada, Canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Puebla, y rebajada dicha cantidad la vende en 2,638 pesos un tomín y 6 granos. La segunda casa la venden a don Domingo Ricoy Bermúdez, vecino y del comercio de Veracruz, ubicada en la esquina de San Vicente y Calle Nueva, con la que hace frente, cuya casa se halla gravada con 38 pesos 5 reales pertenecientes a doña María Antonia de Ugarte y a doña Ana María de Bañares, la venden en 3,056 pesos 3 reales. La tercera casa la venden a don Juan Lucas de Olavarrieta, vecino y del comercio de Veracruz, ubicada en la Calle Nueva, contigua a la anterior, en precio de 2,112 pesos, incluidos 543 pesos 4 reales y 2 granos que tiene de gravamen, pertenecientes a doña María Antonia de Ugarte y a doña Ana María Bañares. Y la última se remató en don José Antonio de la Peña, en cantidad de 1,268 pesos 3 reales.
Doña María de Jesús Zorrobiaga, doncella y vecina del pueblo de Jalapa, con testamento hecho en este pueblo el 3 de octubre de 1750, informa que por vía de codicilio nombra a don Bartolomé Salvo, vecino de este pueblo, albacea y heredero, en lugar de los que había nombrado.
El Doctor José Suárez, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de Jalapa y su Doctrina, recibe del Capitán Alonso de Alba, la cantidad de 100 pesos de principal que doña María de Jesús Zorrobiaga había entregado a censo con obligación de réditos, para que se cantasen misas, cantidad que el Capitán Bartolomé de Castro, se obligó a reconocer sobre una casa que hipotecó y recayó en dicho Capitán Alonso, por lo cual se cancela la escritura de dicho gravamen, dejando libre la citada casa.
Don Antonio López, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a don Pedro Durán, Capitán de Infantería Miliciana de la Ciudad de la Nueva Veracruz, una casa ubicada en este pueblo en el Barrio de Arriba, la cual linda por el oriente con la Plazuela del Rey, por el sur con casa y solar de doña María de Jesús Zorrobiaga, por el poniente con casas de don Domingo García y por el norte con casas de don Domingo Mier, así como un mesón, el cual linda por el oriente con la calle que sube al Calvario y casas de don Antonio de Castro e Ignacio de Zárate, por el sur con casas de don José de Arcos, por el norte con un callejón y solar de don Domingo Díaz Mier y por el poniente con solar de Juan Martín Blanco y de los Aguilares, en la cantidad de 4, 000 pesos, de los cuales 2,000 se cargan a un censo a favor de la madre Lorenza de San Antonia, religiosa profesa de Santa Clara, de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles.
Doña María de Jesús Zorrobiaga, doncella mayor de 18 años y vecina de este pueblo, hija legítima de don Francisco de Zorrobiaga y de doña Agustina Francisca de Thormes, realiza testamento en el cual nombra como albacea y heredero a don Antonio de Acosta, vecino de este pueblo.
María de Jesús y Zorrobiaga, doncella de 25 años, hija legítima de los difuntos don Francisco de Zorrobiaga y de doña Agustina Francisca de Thormes, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas, tenedores de bienes y herederos a doña José Antonio de Acosta, don Laureano Fernández de Ulloa y don Blas Fernández Álvarez, vecinos de este pueblo de Jalapa.
El Capitán don Bartolomé de Castro, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a doña María de Jesús Zorrobiaga, 5 pesos de censo por cada año, impuestos en unas casas ubicadas en este pueblo, en la calle que sale de la plaza para la Nueva Veracruz, de cal, canto y cubiertas de tejas, que linda por el oriente con casas de doña María Josefa Sánchez López, por el norte con casa del Alférez Jerónimo de Acosta, por el fondo con casas de Antonia Cortés y por el poniente con otra casa del que vende; los censos están a favor de la señora de los Dolores.
Don Gregorio Ochoa de Amézaga vecino y del comercio de esta Villa de Xalapa, otorga que impone sobre la casa de la esquina del Sacramento, que es una de las tres que se le remataron, 1, 154 pesos 6 reales y 6 granos de principal a censo redimible, pertenecientes a la capellanía que mandó fundar doña María de Jesús Zorrobiaga, y sirve en propiedad el Señor Doctor José Francisco Suárez de Torquemada, Canónigo de esta Santa Iglesia Catedral.