Doña María de Jesús Zorrobiaga, doncella y vecina del pueblo de Jalapa, con testamento hecho en este pueblo el 3 de octubre de 1750, informa que por vía de codicilio nombra a don Bartolomé Salvo, vecino de este pueblo, albacea y heredero, en lugar de los que había nombrado.
El Doctor José Suárez, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de Jalapa y su Doctrina, recibe del Capitán Alonso de Alba, la cantidad de 100 pesos de principal que doña María de Jesús Zorrobiaga había entregado a censo con obligación de réditos, para que se cantasen misas, cantidad que el Capitán Bartolomé de Castro, se obligó a reconocer sobre una casa que hipotecó y recayó en dicho Capitán Alonso, por lo cual se cancela la escritura de dicho gravamen, dejando libre la citada casa.
Don Antonio López, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a don Pedro Durán, Capitán de Infantería Miliciana de la Ciudad de la Nueva Veracruz, una casa ubicada en este pueblo en el Barrio de Arriba, la cual linda por el oriente con la Plazuela del Rey, por el sur con casa y solar de doña María de Jesús Zorrobiaga, por el poniente con casas de don Domingo García y por el norte con casas de don Domingo Mier, así como un mesón, el cual linda por el oriente con la calle que sube al Calvario y casas de don Antonio de Castro e Ignacio de Zárate, por el sur con casas de don José de Arcos, por el norte con un callejón y solar de don Domingo Díaz Mier y por el poniente con solar de Juan Martín Blanco y de los Aguilares, en la cantidad de 4, 000 pesos, de los cuales 2,000 se cargan a un censo a favor de la madre Lorenza de San Antonia, religiosa profesa de Santa Clara, de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles.
Doña María de Jesús Zorrobiaga, doncella mayor de 18 años y vecina de este pueblo, hija legítima de don Francisco de Zorrobiaga y de doña Agustina Francisca de Thormes, realiza testamento en el cual nombra como albacea y heredero a don Antonio de Acosta, vecino de este pueblo.
María de Jesús y Zorrobiaga, doncella de 25 años, hija legítima de los difuntos don Francisco de Zorrobiaga y de doña Agustina Francisca de Thormes, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas, tenedores de bienes y herederos a doña José Antonio de Acosta, don Laureano Fernández de Ulloa y don Blas Fernández Álvarez, vecinos de este pueblo de Jalapa.
El Capitán don Bartolomé de Castro, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a doña María de Jesús Zorrobiaga, 5 pesos de censo por cada año, impuestos en unas casas ubicadas en este pueblo, en la calle que sale de la plaza para la Nueva Veracruz, de cal, canto y cubiertas de tejas, que linda por el oriente con casas de doña María Josefa Sánchez López, por el norte con casa del Alférez Jerónimo de Acosta, por el fondo con casas de Antonia Cortés y por el poniente con otra casa del que vende; los censos están a favor de la señora de los Dolores.
Don Gregorio Ochoa de Amézaga vecino y del comercio de esta Villa de Xalapa, otorga que impone sobre la casa de la esquina del Sacramento, que es una de las tres que se le remataron, 1, 154 pesos 6 reales y 6 granos de principal a censo redimible, pertenecientes a la capellanía que mandó fundar doña María de Jesús Zorrobiaga, y sirve en propiedad el Señor Doctor José Francisco Suárez de Torquemada, Canónigo de esta Santa Iglesia Catedral.
Don Juan García y López y José Antonio Valencia, vecino de esta Villa de Xalapa, el primero albacea y el segundo hijo único y heredero de Micaela Francisca Valencia, difunta, vecina que fue de esta Villa, otorgan que venden a don Miguel Antonio Barradas, de esta misma vecindad y comercio, una casa ubicada en la segunda cuadra de la calle de la Amargura, en la acera del lado oriente; por el fondo linda con solar de doña Antonia Domínguez; al norte con casa alta de doña María de Ortega; al sur con casa de Antonio Ortiz; al poniente con casa que fue de María de Jesús Zorrobiaga y hoy es de la Cofradía de Jesús Nazareno. La vende por precio de 450 pesos.
Doña María de Jesús Zorrobiaga, doncella mayor de 25 años, con testamento hecho el 15 de febrero de 1741 en este pueblo de Jalapa, por vía de codicilio, pide a sus albaceas cobrar la cantidad de 300 pesos y ponerlos a réditos en una finca para beneficio de Francisco Javier Miguel de Luna, de 5 años de edad.
Doña María de Jesús Zorrobiaga, doncella mayor de 25 años, otorga poder general a don José Antonio de Acosta, vecino de este pueblo de Jalapa, para que demande, reciba y cobre de cualquier persona, cualquier cantidad de pesos que le deban, pueda arrendar sus casas a las personas y tiempos que quiera, y para que en todos sus pleitos civiles y criminales, demande y la defienda, compareciendo ante los jueces de Su Majestad, superiores e inferiores de ambos fueros.