Catalina de Villafuerte, viuda de Hipólito Hernández, y María Vázquez, su hija legítima, viuda de Juan de Zarandona , vecinas que fueron de Jalapa, venden a don Francisco Escalante, vecino de Jalapa, dos solares en este pueblo, el uno linda con la Calle Real que va a la ciudad de México y con casas de Domingo Díaz; y el otro, con solar de Ana de Alfaro y con la Calle Real, por el precio de 200 pesos de oro común.
Jerónimo Pérez de Salazar, se obliga de pagar a Hipólito Hernández, vecino de Jalapa, 1000 pesos de oro común que restan por paga de la Venta de Lencero, tierras, ganados y casa que le vendió.
Hipólito Hernández, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a Juan Díaz Matamoros, una esclava negra de nombre María en la cantidad de 350 pesos de oro común.
Catalina de Villafuerte, viuda de Hipólito Hernández, vecina de Jalapa, en nombre de sus hijos menores, vende a Juan de Pro, vecino de la Puebla de los Ángeles, una esclava negra llamada Magdalena, criolla, de 10 años de edad, poco más o menos, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común, los cuales recibió en esta manera: 50 pesos en reales y los 250 pesos restantes en cinco mulas aparejadas.
Catalina de Villafuerte, viuda de Hipólito Hernández, y su hijo Alonso Vázquez, se obligaron a pagar a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño de su ingenio, 130 pesos de oro común, por razón de otros tantos que les prestó en reales de contado, los cuales pagarán con fletes, sacando azúcares de su ingenio, y para seguridad de la paga, hipotecaron siete mulas de arria con sus aparejos y un negro criollo llamado Juan.
Pedro Rodríguez de Alcázar, se obliga de pagar a Hipólito Hernández, vecino de la provincia de Jalapa, 800 pesos de oro común a plazos, los cuales son por el precio de la Venta de Aguilar el Bajo.
Hipólito Hernández, vende a Benito García, residente de Jalapa, la Venta de Aguilar El Bajo, al precio de 1200 pesos de oro común.
Francisco Ruiz, vecino de Jalapa, dio carta poder a Hipólito Hernández para que cobre a los naturales de Coatepec y Xicochimalco, el tributo en maíz que deben a Su Majestad del año de 1584
Hipólito Hernández, dueño de la Venta de Lencero, salió por fiador de Lázaro Martín, de color mulato, en el arrendamiento de la Venta de Cerro Gordo.
Hipólito Hernández, vecino de Jalapa, vende a Gonzalo Martín, vecino de la Puebla de los Ángeles, un esclavo negro llamado Rodrigo en 240 pesos de oro común.