Ana Dorantes, vecina de este pueblo de Jalapa, viuda de Francisco Fabio Meléndez, hija legítima de los difuntos Lucas Dorantes y Mariana del Moral, realiza testamento, en el cual nombra por albaceas a sus yernos Antonio de Castro e Ignacio de Zárate y como heredera a su alma.
Ana Dorantes, viuda de Francisco Fabio Meléndez, vecina de este pueblo de Jalapa, informa que José Antonio Dorantes, su hermano, vecino del pueblo de Naolinco era dueño de un pedazo de solar en este pueblo de Jalapa, el cual le cambió por otro pedazo de solar ubicado en el pueblo de Naolinco, herencia de su difunto padre, Lucas Dorantes, del cual ahora su hermano, le solicita realizar un instrumento donde conste que el citado terreno es del susodicho.
Don Manuel José Ortiz, vecino del pueblo de Naolinco, vende a los herederos y sucesores de don Antonio de Acosta, una casa de piedra y lodo, cubierta de tejas, edificada en un solar que mide 17 varas de frente, linda al sur con calle en medio y casa de Lucas Dorantes, al norte con casa de Tomás Montero, al oriente con casa del vendedor y al poniente con solar de Josefa de Domínguez, alías Molina La venta se hace en 200 pesos.