Don Antonio Domínguez, natural de España y residente del pueblo de Naolinco, otorga poder especial a don Francisco José Rodríguez, residente de la Villa de Córdoba, para que venda una esclava negra llamada María Rosa, a don Miguel José Rodríguez, vecino de la Villa de Córdoba.
Don Francisco José de Vera, natural de Sevilla, vecino de Tehuacán de las Granadas, hijo legítimo de don Isidro Alonso de Vera y de doña María Jacoba Rodríguez, difuntos, otorga poder para testar a don Juan Justo de Vera, su hermano, natural de Sevilla y a don Francisco José Rodríguez, su primo, vecino de la Villa de Córdoba, como albaceas testamentarios nombra a los antes referidos, junto con los Clérigos Presbíteros don Domingo y don Juan del Moral, vecinos de Tehuacán.
Don Francisco José de Vera, natural de la ciudad de Sevilla, y vecino de Tehuacán de las Granadas, otorga poder para testar a su hermano don Juan Justo de Vera, vecino de la ciudad de Sevilla y a don Francisco José Rodríguez, vecino de la Villa de Córdoba, a quienes también nombra como sus albaceas, y por ausencia de éstos, a los Clérigos don Domingo y don Juan del Moral, vecinos de Tehuacán.