El Bachiller José Nicolás de Acosta, Clérigo Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla, heredero de Manuel de Acosta, junto con don Lorenzo Benito Álvarez de Guzmán, en representación de su legítima esposa Gertrudis Jacinta García de Baldemora, como hijos y herederos de don Manuel de Acosta, dijeron que dentro de los bienes del difunto Ventura de Acosta, quedaron tierras que están en pleitos, y para excusar dichos pleitos, otorgan por vía de paz, que se han convenido en lo siguiente: Nicolás señala que de los alcances que resultaron a favor de los herederos del difunto Manuel de Acosta, fue la cantidad de 468 pesos y algunas propiedades que entregó a los apoderados de dicho herederos, los cuales no subsanan el total de los bienes que tenia bajo su administración, mencionando que por no quedarle bienes propios con que pagar dicho total, se obliga a cubrirlo, para lo cual trasfiere los trapiches de la Concepción y San Diego, los cuales cede junto con los demás bienes que ya tiene entregados, para que entre ellos se lo dividan. Dichos otorgantes señalan que se desisten de dicho pleito, con la condición de que si alguno de ellos no cumpliera con lo antes dicho, se harán acreedores a una multa.
Don Juan López Meilán, natural y vecino del partido de Misantla, jurisdicción de la Antigua Veracruz, hijo legítimo de los difuntos don Gervasio López Meilán y doña Antonia de Torres Mogollón, junto con doña María de Jesús Álvarez de Guzmán, su legítima mujer, natural y vecina del pueblo de Naolinco, hija legítima de don Lorenzo Benito Álvarez de Guzmán y de doña Gertrudis Jacinta García de Baldemora, vivos, realizan testamento, en el cual se instituyen como albaceas y como heredero designan a su hijo legítimo Juan José.
Don Lorenzo Benito Álvarez de Guzmán y doña Gertrudis Jacinta García de Baldemora, marido y mujer, vecinos de este pueblo de Jalapa, se otorgan poder para testar, así como nombramiento de albaceas, en compañía del Licenciado don Pedro García de Baldemora, su hermano, y como herederos a sus hijos legítimos Antonio Basilio, María de Jesús, Francisco Antonio, Felipe José Mariano, María Josefa y Félix José.
El Bachiller Antonio Álvarez de Guzmán, Clérigo Presbítero Domiciliario del Obispado de la Puebla, Párroco del Chico, natural del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de don Lorenzo Benito Álvarez de Guzmán y de doña Gertrudis García de Baldemora, difuntos, otorga poder para testar a don Miguel de Torquemada, vecino de este pueblo de Jalapa, junto con don Pedro Antonio Álvarez, asimismo los nombra albaceas testamentarios y como heredera universal a su alma.
Doña Gertrudis Jacinta García de Baldemora, mujer de Lorenzo Álvarez de Guzmán, vecinos de Naolinco, venden a don Bartolomé Salvo, una negra nombrada Rita, que será de 16 años, al precio de 350 pesos.
Don Lorenzo Benito Álvarez de Guzmán y doña Gertrudis Jacinta García de Baldemora, marido y mujer, compraron a los naturales de este pueblo de Jalapa, un solar de 82 varas de frente y 56 varas de fondo, en el cual construyeron una casa de piedra, cal y lodo, de donde venden un solar de 33 varas de frente, a Antonio Díaz Parraga, vecino de este pueblo, en la cantidad de 650 pesos mexicanos.