José Antonio Ibáñez, Juan Bonifacio Ibáñez, Bernardino Ibáñez, María Leonicia Ibáñez, Miguel Francisco Ibáñez, Ana Francisca Ibáñez y Felipa Micaela Ibáñez, mujer legítima de Andrés Cabral, hijos legítimos y herederos de Francisco Ibáñez, el cual se casó en primeras nupcias con la difunta Paulina Ortiz, y en segundas nupcias con María Teresa del Prado, madre de los declarantes, venden a José Manuel Tavera, una casa y solar que mide de frente 53 varas y de fondo 41 varas, linda al sur con el callejón y Calle Real de este pueblo, al norte con solar de Juan de Quiñones, y de Javier López, al poniente con casa y solar del comprador y al oriente con solares de Ibáñez y Manuel de Santa Ana. La venta es al precio de 250 pesos, 150 pesos que les han pagado de contado, y los 100 pesos restantes que reconocerá a réditos, dando 5 pesos anuales contando desde la presente fecha, cada 6 meses.
Manuel de Santa Ana, vecino del pueblo de Jalapa, vende a doña Petrona Nolasco de Zárate y Sandria, mujer legítima de don Antonio de Noriega, vecinos de este pueblo, una casa de paredes cubierta de madera y teja, linda al oriente con la Calle Nueva que llamaban el callejón Domingo el Portugués y casa que poseen los herederos de don Agustín Suárez, al sur con casa y corrales de doña Ana María de Iglesias y de Cristóbal García, al poniente con solar que fue de los Ibáñez y hoy es de don José Manuel Tavera, y al norte con casa que dividió en 2 y vendió a la compradora, al precio de 700 pesos.
Don Cristóbal Francisco García y don José Antonio García, padre e hijo, informan que la difunta doña Petrona Josefa de Castro, madre de José, le dejó por bienes, una casa de cal y canto cubierta de tejas, ubicada en este pueblo, linda al sur con la Calle Real que de la plaza sale hacia la Veracruz y casas de don Laureano [Fernández] de Ulloa, al oriente con casa de doña Ana María de Iglesias, al norte con solar de Manuel de Santa Ana y al poniente con el callejón de Ibáñez, la cual tiene sobre si 500 pesos de censo y aunque la casa ganó 1, 000 pesos fueron por ayuda de una bodega que dicho Cristóbal hizo a su costa y crédito, por cuya razón se dividió el arrendamiento entre los otorgantes, por lo cual convienen dicho José y Cristóbal que la casa y bodega sean repartidos en partes iguales para que los dos la vivan o renten, y en caso de que alguno de los dos quiera reclamar lo relacionado en este documento, se le impondrá la pena de 200 pesos.
Manuel de Santa Ana vecino de este pueblo, vende a Felipe de Acosta, vecino de este pueblo un solar que está en la calle que va a la Ermita de Santiago, con 60 varas de frente y 120 varas de fondo, al norte linda con solar de Juan de Aguilar y solares de los herederos de Diego García y por el poniente con solar de María de la Rosa, en precio de 53 pesos de oro común.
Domingo Díaz Mier, vecino de este pueblo, vende a Juan José de Castro y Casanova, Maestro de herrero, una casa de paredes y cubierta de tejas, con el sitio que le pertenece, que linda al poniente y norte con la Calle Nueva y casas de Manuel de Santa Ana, al oriente con casas de María de Torquemada y al sur con casa de María de Jesús de Acosta, en la cantidad de 360 pesos.