Doña Lucía Josefa Ortiz de Zárate, viuda y albacea de don José Mateo Rubio Roso, otorga que ahorra y liberta de toda servidumbre y cautiverio a Juana de la Trinidad en nombre de don Nicolás Fernández de la Calleja, vecino que fue de Misantla, quien en su testamento dispuso que a la citada esclava la recogiese don José Mateo Rubio Roso, para que le cuidase a su hijo natural Joaquín José, niño que dejó bajo su tutela, y que si en el tiempo de 5 años pariera la esclava lo que naciere, fuese esclavo de dicho niño y que a ella se le diese libertad a los 5 años de servicio .
Don Nicolás Fernández de la Calleja, vecino de Misantla e hijo legítimo del Capitán don Benito Fernández de la Calleja y de doña Juana Jerez Tavera, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas testamentarias a don Nicolás de Acosta, don Juan López Meilán y Manuel Romero, vecinos de este pueblo.
Don Nicolás de Acosta, natural del pueblo de Misantla, hijo legítimo de don Ambrosio de Acosta y doña María Magdalena de Torres, casado con Petrona López Meilán, otorga su testamento; nombra su albacea testamentaria a su mujer en compañía de don Juan López, su hermano y a don Nicolás Fernández de la Calleja, compadre del otorgante, y como herederos universales a Manuel Joaquín de 18 años, José Nicolás de 16, Joaquín Mariano de 14, María Micaela de 12, Ana Rafaela de 10, Antonio Francisco de 8, José Gabriel de 6\r\n y Juana Petrona de 4 años, sus hijos legítimos.
El Capitán don Nicolás Fernández de la Calleja, vecino de este pueblo de Misantla, jurisdicción de La Antigua Veracruz, con testamento hecho el día 29 de diciembre de 1738, ordena por vía de un codicilio, designar al Capitán don Manuel Antonio Casados, como albacea en compañía de los ya designados anteriormente.
Don Nicolás de Acosta, vecino de Misantla en la jurisdicción de La Antigua Veracruz, vende a don Nicolás Fernández de la Calleja, vecino de este partido, un negro de nombre José Joaquín, en precio de 300 pesos mexicanos.
Don Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Misantla, jurisdicción de La Antigua Veracruz, vende a al Capitán don Nicolás Fernández de la Calleja, Alguacil Mayor de la santa Inquisición, un esclavo mulato de nombre Ignacio Francisco de 19 o 20 años de edad, en la cantidad de 300 pesos.
Don José Mateo Rubio Roso, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Juan de Alarcón, vecino de Puebla de los Ángeles, para que continúe el juicio que tiene pendiente en el juzgado de difuntos sobre la testamentaria de don Nicolás Fernández de la Calleja.
Don José Joaquín Mellado, vecino del pueblo de Tlacolula, marido y apoderado de doña María de Jesús Álvarez de Guzmán, viuda y albacea de don Juan López Meilán, el cual dejó un adeudo con el difunto don Nicolás Fernández de la Calleja, por la cantidad de 500 pesos, por concepto de 150 vacas, con réditos de 5 % anuales, por lo que dicha deuda pasó a manos de María, la cual se obliga a cubrirla, luego que el heredero del difunto Nicolás, cumpla los 25 años.
Don Juan López Meilán, vecino de Misantla e hijo legítimo de don Gervasio López Meilán y doña Antonia de Torres, realiza testamento en el cual nombra como albaceas a su cuñado don Nicolás de Acosta, junto con su primo don Nicolás Fernández de la Calleja y a su hermano don Manuel López, y como heredera nombra a su alma.
Nicolás Fernández de la Calleja, vecino de Misantla y Capitán de Caballos con asas de la Compañía Miliciana de esta costa, otorga poder general a don Nicolás Guerrero Lobato, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.