Francisco de Ochoa, Maestro platero, y Simón Blanco, vecinos del pueblo, dueños del paraje que llaman Soncuantla, cuyas tierras compraron entre ambos, mismas que dividen entre los dos.
Simón Blanco, vecino del pueblo de Jalapa, se obliga a pagar la cantidad de 457 pesos y 7 reales a don Carlos José de Montes, vecino de este pueblo, para el siguiente año, para lo cual hipoteca un rancho de aproximadamente 1 legua, ubicado en este pueblo.
Doña María Lorenza Hernández, viuda de Juan González Oaxaca, Gregoria de la Soledad, viuda de José Gómez, José González, soltero, y Mariana María, casada con Antonio de la Rosa, hijos legítimos del difunto, otorgan que venden a Simón Blanco un solar en este pueblo, linda por el oriente con solar de Simón, por el norte con calle que sale de esta plaza y va para la Ermita de Santiago, por el poniente con solar de dicha su madre, por el sur con un potrerillo del comprador. Lo vende por precio de 66 pesos 9 reales.
Juan Ciprián Romero, pardo libre, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que el difunto Nicolás Romero lo nombró heredero de la mitad de sus bienes y la otra mitad la otorgó a las Ánimas Benditas, por lo que se adjudicó una casa de paredes y tejas, con el sitio que le pertenece, que linda al oriente con solar que era de Mariana Tirado, al norte con la calle de Santiago y casa de la viuda de Nicolás de Oliver, "alías" Cuernavaca, al poniente con casa y solar de los herederos de Simón Blanco, y al sur con solar de Patricio José de Santa María, la cual vende a José Miguel Cardeña, de esta vecindad, por el precio de 350 pesos.
Simón Blanco, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Francisco González, mercader y vecino de este pueblo, para que en su nombre, pida, demande y cobre de todas las personas, cualquier cantidad de dinero que le deban, compre cualquier tierra, ganado y otra cosa, venda cualquiera de sus bienes raíces, muebles, así como tomar en arrendamiento y arrendar cualquier tierra, y defenderlo y demandar en cualquier pleito civil o criminal que tenga.
Manuel Tirado vecino de esta jurisdicción, otorga que ha recibido de Simón Blanco vecino de este pueblo, 17 mulas de carga y una yegua que les sirve de guía, obligándose a tenerlas en su poder para que generen la cantidad de 25 pesos cada una y 4 pesos las yeguas.