Diego Ventura Márquez y Josefa de Torres, marido y mujer, vecinos de esta villa de Córdoba, ella con licencia del susodicho, ambos en mancomún, venden a Pascual de Molina, vecino de esta villa, una casa de piedra y madera que poseen por propia, edificada en medio solar que tienen a censo redimible a favor de la cofradía de Jesús de Nazareno, sita en la parroquia de esta villa. Solar y casa están en la calle Real a mano derecha del camino que va al pueblo de San Juan Coscomatepeq [Coscomatepec], hace esquina y frente con solar de Alejo de Aguilar, calle en medio [roto]. La venden por libre de deuda e hipoteca al precio de [roto], mismo que hubo y compró a censo de doña María Manuela Rodríguez de Sandoval. Cantidad que paran en su poder, excepto los 40 pesos del censo de dicho medio solar que ha de quedar a cuenta del comprador.
FRANCISCO PIBOT Y TAPIA, JUEZ RECEPTORBlas de Aguilar, hijo legítimo de los difuntos Pedro de Aguilar y Josefa de Torres, natural del pueblo de Jalapa, junto con su legítima esposa Josefa Domínguez, hija del difunto Salvador Domínguez y Juana Molina, viva, se otorgan poder para testar, nombramiento de albaceas y de herederos.
Antonio de Herrera Povas y Pereyra, dijo que otorgó su testamento en abril de 1731, señalando que a su mujer Petrona Josefa de Castro se le den del quinto de sus bienes 100 pesos, que a Juana y Javiera hijas naturales de Josefa de Torres se les den 50 pesos a cada una para cuando tengan la edad para ello.
Don Nicolás Ventura de Acosta, hijo legítimo de los difuntos don Ventura de Acosta y doña María Josefa de Torres y Armenta, natural y vecino del pueblo de Naolinco, jurisdicción de Jalapa, casado con Petrona Josefa de Torres, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea a su citada esposa, y como herederos a Juan José, Rosa Josefa, Tomás Nicolás, Fernando Javier, María Tomaza, Mariano Agustín y Rita Josefa, sus hijos legítimos.
Diego Ventura Márquez, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la ciudad de los Ángeles, hijo de Diego Márquez, difunto, y de Micaela Chávez, vecina de la Puebla de los Ángeles, otorga poder para testar a doña Josefa de Torres, su esposa, y a José Moreno, vecino de esta villa, a ambos juntos de mancomún y cada uno insolidum, para que hagan y ordenen su testamento en la forma siguiente: Manda sea amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco de cuya Orden Tercera es hermano y sea sepultado en la iglesia, sepultura y forma de entierro y acompañamiento que pareciere a sus albaceas. Hace dieciséis años que contrajo matrimonio con Josefa de Torres, quien no llevó caudal alguno y él tenía como 100 pesos poco más o menos, procrearon a Tomás e Ignacio José. Nombra por albacea a su esposa, por herederos señala a sus hijos. Nombra por tutora y curadora a la dicha Josefa, y revoca cualquier otro poder para testar.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REAL