Antonio José de Salazar, hijo legítimo y heredero de Antonio de Salazar, difunto, en compañía de María Josefa González, viuda y heredera de Juan José de Salazar, su hermano, y de Juan Sebastián, hijo legítimo y heredero de Ambrosio de Quiñones y de Maria de la Encarnación, difuntos y ella hermana de José y Juan José de Salazar, venden a Manuel Pérez Tirado, vecino de este pueblo de Jalapa, un solar ubicado en este pueblo, en el Barrio de Santiago, el cual mide 52 varas de frente y 143 varas de fondo, linda al norte con solar de Roque Basilio, al sur con la Calle de Santiago, al oriente con casa y solar de Felipe de Acosta y al poniente con el Callejón de Ortigoza, en la cantidad de 7 reales por cada vara del frente.
Polonia de la Cueva, hija de Domingo de la Cueva, y de Petrona Josefa Grajales, vecinos que fueron de este pueblo, otorga su testamento en donde declara: fue casada con Leonardo González, procrearon entre otros que fallecieron a María Josefa González, a Catarina González y a Mariano José González; y a Gertrudis Brigida González. Ella no llevó nada al matrimonio y él 60 pesos en reales, nombra albaceas a su hija Catarina, Brígida y al esposo de ésta don Antonio Arroyo, nombra herederos a sus hijos.
María Josefa González, viuda de Manuel Francisco García, María Pascuala y Lorenzo Antonio García, mayores de 25 años, hijos legítimos de la primera y su citado marido Manuel Francisco García, todos vecinos de esta Villa, venden a Francisco Rueda, de esta vecindad, un solar de 40 varas de frente y 80 de fondo, el cual hace frente al poniente con calle que de esta Villa sale para Sosocola y Chiltoyac, por el fondo al oriente linda con callejón que va para la laguna, por el norte con 10 varas que se le agrandaron a dicho solar, y por el sur con solar de los indios de esta Villa. Lo venden en 200 pesos.\t
Juan Jordán y María Josefa González, marido y mujer, vecinos de este pueblo, él con licencia de dicha María Josefa González, venden a Juan José García de Salas, un solar de 20 varas de frente, que heredó de su madre Eugenia González, linda al norte con solar del hospital de este pueblo y calle en medio que llaman de Tecuanapa, al oriente con casa y solar de Nicolás Antonio Enríquez, al fondo con solar de los Viveros, al poniente con solar de Laureano de Escobar, y el dicho Juan Jordan le vende unos paredones que labró, todo al precio de 130 pesos.
Don José de Herrera y Campo, vecino del pueblo de Jalapa, Maestro de Farmacopea, declara que su esposa, doña María Josefa González, le otorgó poder para testar, en el cual designó como valuadores de los bienes a Miguel Ángel Díaz de Palacios, Maestro Sastre, José Antonio Viveros, Carpintero, Juan de Ortega, Platero, y a Juan Manuel Rodríguez, de Alarife, por lo proceden a hacer el avaluó de los bienes dejados por la difunta María Josefa González.
Don Bernabé de Elías Vallejo, de este comercio y vecindad, otorga que ha recibo de Manuel Ruedas, labrador en esta jurisdicción, la cantidad de 149 pesos que con 351 pesos que percibió de los rendimientos de la finca que adelante se expresa, importan 500 pesos integros de los que otorga recibo. Cuyo principal es el mismo que le suplió María Rafaela Cid, ya difunta, sin premio alguno, por hacerle beneficio y buena obra y de la que otorgó escritura de obligación y reconocimiento el 8 de marzo de 1815, en la que hipotecó una casa de paredes, situada en esta villa, en la cumbre de la cuesta de Xalitique [Xallitic], frente de la Cruz Verde, con su frente al poniente, la que fabricó su primer marido, Francisco Rueda, en terreno que compró de María Josefa González. Y estando pagado dicho capital otorga a favor de los herederos de María Rafaela Cid, cancelación y finiquito, consintiendo que así se anote y tilde en la indicada escritura original, sus copias y registros para que no valgan ni hagan efecto.
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