Don José Tavera, vecino y mercader del pueblo de Jalapa, casado con doña Silveria Antonia Salvo, hija legítima de don Bartolomé Salvo y doña Ángela Francisca del Pino, vecinos de este pueblo, los cuales al contraer matrimonio le prometieron por dote y caudal la cantidad de 2,000 pesos en valor de bienes, muebles y lo que falte en reales, y al hacer inventario de los bienes otorgados por los citados padres de ella, resulta la cantidad de 2,500 pesos, lo que deja satisfecho a dicho José y declara que los 500 pesos de las arras caben en la décima parte de su caudal, obligándose a tenerlos en su poder por dote y propio caudal de su mujer, sin enajenarlos, ni obligarlos y si lo hiciere, que no valga.
Antonio Ladrón de Guevara, vecino de este pueblo, vende a Antonio Camacho, una casa de paredes, cubierta de tejas, con solar de 17 varas de largo, la cual hace frente con la calle que baja a la tenería y con casa y solar de Juan Rodríguez por el sur, al oriente con casa y solar de Agustín Luis, al norte linda con solar de Ángela Francisca del Pino y al poniente con casa y solar de José Robledano, dicho sitio tiene 30 varas de frente y 24 de fondo, al precio de 540 pesos.
Doña Ángela Francisca del Pino, vecina del pueblo de Jalapa, viuda del Teniente de Caballería Bartolomé Salvo, hace la cancelación de una escritura por la cantidad de 6, 358 pesos y medio real, los cuales ha recibido de Petra Antonia Bonilla, quien fue mujer de don Dionisio José Salvo, su difunto hijo.
Don Alonso José Gatica, Cura de la antigua parroquia Jalapa, el Licenciado José Balboa de la parroquia de San José de la Laguna, don Juan de Bárcena y don Manuel de Boza, albaceas testamentarios de la difunta doña Ángela Francisca del Pino, otorgan que fundan la capellanía de Estudios de Gramática con el principal de 4, 000 pesos que cargan sobre 2 mesones que por bienes dejó la difunta Ángela; uno nombrado de las Ánimas ubicado en la Plaza Pública, valuado en 6, 915 pesos 6 y cuartilla real, y el otro nombrado San Antonio ubicado en la Calle Real, valuado en 3, 061 pesos 4 ½ reales, los cuales ponen en hipoteca especial para fundación de dicha capellanía y para que los poseedores de ellos paguen la cantidad de 200 pesos de réditos anuales. La fundación de la capellanía la hacen con los cargos siguientes que se mencionan en esta escritura referentes a la enseñanza de la Gramática.
Don Miguel Antonio Barradas, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder a Francisco Bárcena Bezanilla, mercader, para que en su nombre reciba la casa de la morada y tienda que fue de la difunta Ángela Francisca del Pino, bajo las condiciones que expresa su pedimento y postura, mandada por auto, obligándolo a la caución de sus valores y entregarlos en el plazo que estipulare, otorgando sobre ello las escrituras y fianza que se le pidan.
Don Juan de Bárcena y don Manuel de Boza, vecinos de Jalapa, albaceas testamentarias de la difunta doña Ángela Francisca del Pino, venden a don Miguel Antonio Barradas, una casa de paredes, cubierta de madera y tejas con el sitio que le pertenece, incluyendo una bodega que tienen en terreno del mesón contiguo y 2 cuartos que el mesón tiene en sitio de la casa, la que linda y hace frente con la Calle Real que de la Plaza Pública sale para Veracruz, y casas de la mujer e hijo de don Juan Gómez de Estrada hacia el sur, al oriente con dicho mesón que nombran de don Antonio, al norte con solar de María Infante, y al poniente con callejón de las Liconas, y del otro lado con casa de don Francisco Maniau y Ortega. La venta se hace en 3, 227 pesos.
Don Juan de Bárcena y don Manuel de Boza, vecinos de este pueblo de Jalapa, albaceas testamentarios y tenedores de bienes de don Bartolomé Salvo y doña Ángela Francisca del Pino, esposos difuntos, otorgan poder general a don Jacinto del Valle, para que cobre todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y otros géneros que le deban, y especialmente a don Juan Berdejo, residente en los presidios de Escandón, la cantidad de 1, 260 pesos y 2 reales.
Don Manuel José Bellido, vecino y del comercio de la Villa de Xalapa, tutor de doña María Luisa, doña Manuela Josefa, don José Valentín, doña Rafaela Josefa y don Dionisio Ángel Salvo; herederos de doña Ángela Francisca del Pino, mujer del difunto don Bartolomé Salvo, otorga que adjudica a don José Valentín Salvo, de estado casado y de 24 años de edad, las dos casas contiguas a la calle de la Amargura, haciendo frente con la Santa Iglesia Parroquial hacia el oriente; por el sur linda con casa del Presbítero Alonso José Gatica; al Norte con casa que fue de don Manuel de Olmedo y Aranciel; por el fondo con casa que fue de don Juan Ricardo y hoy de don Juan de Bárcena cuya casa está valuada en 2, 371 pesos 6 reales, y también la casa que llaman de la Lezama situada en la calle Real con la que hace frente al norte y del otro lado Mesón de San Antonio.
Don Manuel José Bellido, vecino y del comercio de la Villa de Xalapa, tutor de doña María Luisa, doña Manuela Josefa, don José Valentín, doña Rafaela Josefa y don Dionisio Ángel Salvo, herederos de doña Ángela Francisca del Pino, mujer del difunto don Bartolomé Salvo, otorga que adjudica a doña Rafaela Josefa Salvo, de estado doncella de 22 años de edad, que vive en compañía del otorgante y de su madre doña Petra Antonia Bonilla, a saber el la casa de la esquina de la plaza mayor de esta villa, se le adjudican primeramente 7, 210 pesos y 6 reales con rebaja de 3, 500 pesos, de los cuales 1, 000 reconoce a favor de la Santa Escuela de esta Villa y 500 a favor del Convento de Religiosos franciscanos, más 9, 372 pesos medio real, que se gastaron por el tutor para reforzar los bajos para los altos que se le echaron de nuevo. Las dos cantidades suman 16, 582 pesos 6 y 4/8 reales.
Don Manuel José Bellido, vecino y del comercio de la Villa de Xalapa, en calidad de tutor dotado de los nietos herederos de la difunta doña Ángela Francisca del Pino, otorga que ha recibido de don Miguel Antonio Barradas, la cantidad de 4, 058 pesos 3 y medio reales, último resto que quedaba en su poder como consta de los autos y juicio divisorio de los bienes de dicha difunta.