Don Diego Cardeña, Escribano Público de estas jurisdicciones de Jalapa y Jalacingo, renuncia a su oficio a favor de don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano Real y su hijo legítimo.
Diego Cardeña, Escribano Público de esta jurisdicción y de Jalacingo, renuncia a dicho oficio, suplicando a Su Majestad le haga merced a favor de Juan de la Sena y Miguel Eustaquio Cardeña para que se le pueda dar posesión.
Diego Cardeña, Escribano Público de esta jurisdicción y la de Jalacingo, renuncia al citado oficio, para otorgarla a don Juan de Lucena, Escribano de la Ciudad de México, o a Miguel Eustaquio Cardeña, su hijo.
Don Bernabé de Elías Vallejo, de este comercio y vecindad, como albacea del finado don Juan Melitón de Lascurain quién fue su socio; otorga que ha recibido de don Juan Francisco de Bárcena, de este comercio y vecindad, como tutor y curador ad bona de la menor doña María Dolores Castro, que también reside en este suelo, la cantidad de 4 000 pesos en reales, que le ha suministrado de los bienes de aquella. Y se obliga a tenerlo en calidad de depósito irregular por el tiempo que tarde la interesada en salir de la minoría o que se habite por derecho para percibir sus haberes. En cuyos casos hará la entrega de este principal previo aviso con antelación de cuatro o seis meses, abonándole el rédito de 5 por ciento anual hasta el día de la redención. Cuyo préstamo es precisamente con el fin de hacer redención de igual suma a la que está hipotecada la casa de que adelante se hará mérito. Y para el cumplimiento de esta obligación en favor de su acreedor, hipoteca dos casas altas y bajas contiguas, cubiertas de madera, ladrillo y teja, situadas en esta villa, en la calle que nombran Ancha a donde hacen frente al oriente y del otro lado casa alta de los herederos de don Domingo Franceschi y casas bajas de doña María Isabel Garzón y del finado don Pedro Martín del Puerto Vicario. La primera hace esquina y otro frente al norte, con la Plaza Principal y del Mercado y; la otra linda por el costado del sur con el de casa baja que fue de los herederos de don Miguel Eustaquio Cardeña y por el fondo del poniente linda ambas con casa alta de don José Fernández de Castañeda y el Hospital o Convento de la Pura y Limpia Concepción o de San Juan de Dios. Cuyas dos fincas, son las mismas que en unión del mencionado Lascurain hubo y compró de don José María de Goiri, de esta vecindad, por escritura pública, que a favor de ambos otorgó en esta villa su fecha a 25 de noviembre de 1820. Finalmente se obliga a no enajenar dichas fincas hasta no estar pagado dicho principal y réditos.
Sem títuloCompareció ante don Vicente de Toledo y Viveros, Capitán, Juez Receptor y Alcalde Mayor del pueblo de Jalapa y Jalacingo, el Escribano Público de este pueblo don Diego Cardeña, y declaró que a su hijo don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano Real, le tiene otorgado por vía de arrendamiento el oficio público de su cargo, para que lo utilice en caso de incapacidad, pagándole por ello una pensión de 1, 000 pesos anuales para la manutención y vestuario de su familia, tanto en el tiempo de feria como en el muerto, sin obligación a dar otra cosa más que la cantidad señalada; conviniendo que se le dará de comer, lavar y coser al dicho su hijo, sin que se le pida otra cosa ni cuentas del aprovechamiento del mencionado oficio público, cuyo arrendamiento empezó a contar desde el año de 1763.
Manuela de Zaragoza, natural de Real del Monte y vecina de este pueblo de Jalapa, viuda de Gaspar Álvarez, hija de los difuntos Antonio de Zaragoza y Gertrudis de Cueva, realiza testamento en donde declara por bienes una casa, ubicada en el callejón que llaman de Quiñones y esquina con el del Diamante, frente al solar y casa de Francisco Javier López. Nombra como albacea y heredero a don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano de este pueblo.
Don Nicolás Manuel Fernández, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a don Juan Bautista Rodazo, una casa de cal y piedra cubierta de madera y teja con su solar correspondiente, cercado de paredes, tiene de frente 17 varas y una sesma hacia el norte con calle del Beaterio y casa del otro lado de los herederos de Domingo Monares; de fondo 46 varas hacia el sur con casa del otorgante, por el oriente linda con casa y solar de don Nicolás Iquits, linda por el poniente, por donde hace esquina con el boquete que vendió al presente escribano don Miguel Eustaquio Cardeña, entre la casa y solar de la Maestra Magdalena. La vende en 2,000 pesos de oro común a censo redimible con obligación de réditos de 5 % anuales.
Doña Nicolasa Catarina Cardeña, vecina del pueblo de Jalapa, doncella, mayor de 25 años, propietaria del oficio de Escribano Público de la Jurisdicción de Jalapa y Jalacingo, dijo que usando de las facultades que por leyes le son concedidas, otorga que renuncia a dicho cargo en su hermano don Miguel Eustaquio Cardeña, o en don Francisco Javier Fernández de Ulloa, o en don Luis Ortiz de Zárate, de la misma vecindad, a quienes considera aptos para ejercerlo, y para que cuando fallezca la otorgante, cualquiera de ellos pueda presentarse ante el gobierno a pedir se les despache título en forma.
Doña Nicolasa Catarina Cardeña, doncella mayor de 25 años, vecina del pueblo de Jalapa, dueña y propietaria del oficio de Escribano Público, renuncia al mismo a favor de don Miguel Eustaquio Cardeña, don Juan Cardeña, sus hermanos, don Francisco Javier Fernández de Ulloa y don Laureano Teixa de Senande, sus cuñados, para que el primero que se presente después de su fallecimiento le den el título en forma.
Don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano de esta vecindad de Jalapa, vende a don Antonio García Campomanes, vecino de la jurisdicción de Naolinco, un negro esclavo, llamado Manuel Antonio de 18 ó 19 años de edad, sujeto a servidumbre, libre de empeño, censo e hipoteca especial o general, en la cantidad de 200 pesos.