Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de esta jurisdicción y de Jalacingo, renuncia a dicho cargo y solicita a Su Majestad, se haga merced a favor de su primo Alejandro Quiñones.
Don Antonio de Castro y Misa, vecino del pueblo de Santa María en los reinos de Castilla y residente en este pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Alejandro Quiñones, su vecino, para que reciba y cobre judicial y extrajudicialmente a don Benito Alfeirán, mercader, la cantidad de 215 pesos, que le debe por diferentes mercancías de España, y cuyo plazo de pago ya terminó.
Don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de esta jurisdicción y don Alejandro Quiñones, su Teniente, se obligan a pagar a don Francisco Morales, español, la cantidad de 1,391 pesos.
Manuel Caballero, vecino del pueblo de Perote, debe y se obliga a pagar a don Alejandro Quiñones, Teniente de Alguacil Mayor, la cantidad de 800 pesos escudos mexicanos, en la primera flota que llegue procedente de los Reinos de Castilla, en el plazo de 4 meses.
El Capitán don Gregorio Fernández Mantilla, Alguacil Mayor de la Santa Inquisición y vecino de este pueblo de Jalapa, vende al Licenciado don Rodrigo Montañés de la Cueva, Clérigo Presbítero domiciliado de este obispado, una casa de paredes y cubierta de teja, ubicada en este pueblo, en la calle llamada de los Quirozes a la salida para la Sabana, linda al norte con casa y solar del Alférez Jerónimo de Acosta, al oriente con casa de don Tomás del Campo y callejón que sale a la Alameda, en la cantidad de 3100 pesos; 3000 para la capellanía y 100 para un censo que ha de reconocer a favor de la Cofradía del Santísimo Sacramento, ubicada en la parroquia de este pueblo.
Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de esta jurisdicción y de Jalacingo, nombra Teniente a Alejandro Quiñones.