El Capitán Bartolomé de Castro y José Joaquín de Castro, padre e hijo, vecinos de este pueblo, otorgan poder especial al Capitán Miguel de Urriola, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que entregue las escrituras de las Bulas de esta jurisdicción y de Misantla, obligándolos a pagar la cantidad en plata a favor de Su Majestad o en su nombre al Tesorero General Pedro de Arostegui, en los plazos que se ajuste.
Diego Morales y Daza, residente en este pueblo, otorga poder especial al Capitán Miguel de Urriola, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que conteste por todas las instancias hasta concluir la demanda que Manuel Martínez de Ceballos, vecino de dicha ciudad, le ha puesto sobre los diezmos de una de las ovejas que dicho Diego mató, razón por la cual haga los pedimentos, ejecuciones, solturas y remates de bienes.
Diego Morales Daza, Capitán de Infantería Española, residente en este pueblo, hijo de los difuntos Juan de Morales y Rojas, y María Daza Cano, otorga su testamento, en donde nombra por albaceas en este reino al Capitán Miguel de Urriola, junto con Pedro Grande Gracia y como heredera a su hija María Morales.
Don Antonio de Soberón, flotista de la flota a cargo del señor Manuel López Pintado, otorga poder especial al Capitán don Miguel de Urriola, vecino de la ciudad de la Veracruz, para que reciba y cobre los efectos que le robaron en el mes de octubre del año 1736 en esta ciudad y puerto, ya que se enteró que atraparon a los ladrones que lo hurtaron.