Don José Núñez, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Juan Manuel Castañón, 37 varas de solar con casa ubicadas en el Barrio de Arriba de este pueblo, lindan al poniente con la calle que sale de la Plazuela del Rey para el camino de Chiltoyac y casas de don Domingo Díaz Mier, al norte con un estribo del solar de don Carlos Roso que esta en la barranca de Xallitic, al oriente con dicha barranca y al sur con casas y solar de Nicolás Crisóstomo Camargo, al precio de 30 pesos.
Don José Núñez, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Manuel Rivero Cordero, vecino de España y residente en la Ciudad de México, un pedazo de solar que mide 33 cuartas varas de largo y 23 varas de ancho, ubicado en la Plazuela del Rey, entre la casa que tiene el Rey y la que era de don Pedro Domínguez, a espaldas de las casa que fueron del difunto Robledano, al precio de 150 pesos.
Joaquín Felipe Sarmiento, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo natural de Isabel María de la Gasca, difunta, casado con doña Juana Cecilia Meléndez, otorga su testamento; nombra como albaceas testamentarios a su citada esposa, en compañía de José Núñez, vecino de este pueblo, y como heredera universal a su citada esposa.
Micaela Francisca Valencia, adoptada por los difuntos Tomás de Valencia y Francisca Montiel, casada con Vicente Ortiz, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a José Núñez, Maestro de Herrero, y como herederos a sus hijos legítimos Manuel Antonio, Juan Antonio y José Antonio .
Don Pedro de Elizalde, vecino de esta jurisdicción de Jalapa, vende a Joaquín Cabeza de Vaca, vecino de este pueblo, una casa de paredes y tejas, ubicada en este pueblo en la Calle del Calvario, que linda al norte con casa de don Pedro Domínguez Ballesteros, al sur con casa de Francisca viuda de Tomas de Valencia y al oriente con casa José Núñez, en el precio de 1,100 pesos.
El Capitán José Robledano de Cardeña y Blas Fernández Álvarez, vecinos de este pueblo, se obligan a pagar la cantidad de 1, 200 pesos de principal de una capellanía, para lo cual hacen hipoteca especial de sus casas ubicadas en este pueblo, señalando Robledano que su casa está en la calle que sube a la Parroquia del Calvario y linda al poniente con casa de Luis Ruiz, al sur con casa de Mateo de Arcila, al norte con casas de Juan Cardeña y José Núñez y al oriente con casas y solar de José Cabello, y la de dicho Blas está en la Calle Real que sale de la plaza para el Camino Real de la Veracruz, linda con solar del Alférez Jerónimo de Acosta y por un lado con casa de José Antonio de Acosta y por otro con la de Gertrudis de Neira Claver; ésta última tiene gravamen de 1, 100 pesos y la otra 1,000 pesos a favor del Convento de San Francisco de este pueblo.
José Núñez, hijo de Bernardo Núñez y de Juana de Acosta vecino de Jalapa, otorga poder para testar donde nombra como albacea a don Blas Domínguez Ballesteros, para que en su nombre ordene su testamento, en el que declara que tiene por bienes una casa que heredó de sus padres, como herederos nombra a sus sobrinos Ángela Francisca de Castro, Margarita Astudillo, Julián Núñez y Juan Núñez, hijo de Manuela Núñez, a quien manda se le entregarán para cuando tenga la edad para recibirlos.
Doña María Josefa Ruiz de Morales, viuda y albacea del Capitán don Juan Antonio de Zavalza, vecina del pueblo de Jalapa, otorga poder general al Doctor José Núñez, Cura del pueblo de San Felipe, para que pida, demande, reciba y cobre a cualquier persona, todas las cantidades que le deban por la testamentaria de su difunto esposo.
Pedro Montiel, vecino de este pueblo, vende a don Pedro de Elizalde, una casa de cal y canto de altos, techada de teja, que se encuentra en este pueblo y a la que llaman la casa de Valencia, en la Calle de la Amargura; linda al norte con casa de don Pedro Domínguez, al sur con la casa de la madre de dicho Valencia, al oriente con solar de José Núñez y al poniente con solar de doña María Surrubiaga, al precio de 900 pesos de oro común.
Juan Ruiz, vecino de este pueblo, otorga poder para testar a su esposa Clara María Ortiz, para que haga y ordene su testamento, nombrándola albacea en compañía de José Núñez y como herederos a sus nietos, hijos de su difunta hija Juana Antonia.