Pedro Sáenz de Santa María, residente en este pueblo, otorga poder general a Martín Aróstegui, junto con Francisco Antonio Basave, vecinos del puerto de San Cristóbal de la Habana, para que demanden y cobren judicialmente cualquier cantidad de dinero, joyas y efectos que le deban, y en especial lo que parece haberse embarcado por orden suyo en la flota que fue a cargo de Rodrigo de Torres y Morales.
Don Bernabé Serrano de los Monteros, vecino de Toluca, se obliga a pagar a don Francisco de Espinosa, vecino de España y residente en este pueblo, la cantidad de 7,520 pesos en el primer despacho de navíos con registros de plata, que en caso de faltar don Francisco, serán entregados a don Gaspar Sáenz Rico, y por la falta de los dos, a don Pedro Sáenz de Santa María.
Don Francisco Javier Sáenz de Santa María, Presbítero Domiciliario del Obispado de Oaxaca, Visitador y Examinador Sinodal, residente en este pueblo, otorga poder especial en primer lugar a don Pedro Sáenz de Santa María de la Orden de Santiago, residente en la Villa y Corte de Madrid, y por su falta en segundo lugar a don Pedro Manuel Sáenz de Santa María, y por la de ambos a don Miguel Rodríguez de Caraza, vecinos todos de Cádiz, para que en su representación suplique a Su Majestad le haga la merced o mercedes que fuere su real voluntad.
Doña María Fernández Marín, viuda de don Juan de Echagaray, casada con don José de Aguilar y Cueto, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Pedro Sáenz de Santa María, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que venda una casa en el precio que acuerde.
Don José Carbonel, natural de la Ciudad de Barcelona de la Corona de Castilla, hijo legítimo de los difuntos don Pedro Carbonel y doña Francisca Pujol, otorga poder para testar a don Pedro Sáenz de Santa María, vecino de la Nueva Veracruz, así como albacea testamentario y heredero universal de sus bienes.