Juan Matías Vicioso, vecino de este pueblo, otorga poder general a José Díaz de Guitian, junto con Juan de Olaziregui, Francisco Ventura de Rezabal ó Antonio de la Luz y Francisco Antonio Basave, vecinos de la Habana, para que demanden y cobren judicialmente, cualquier cantidad de dinero, joyas, oro, y otros efectos que haya embarcado por cuenta propia y de sus interesados en la flota que fue a cargo de Rodrigo de Torres y Morales, la cual naufragó en el Canal de las Bahamas.
Antonio Ramírez Ortuño, residente en este pueblo y cargador de la última flota a cargo de Rodrigo de Torres y Morales, otorga poder general a Antonio de la Luz, Manuel Miravalles y Francisco Antonio Basave, vecinos de la Habana, para que demanden y cobren las cantidades de dinero, joyas, oro y plata que consten en el registro de la flota que naufragó en la boca del Canal de las Bahamas. \r\n
Antonio Hidalgo de Agudelo, residente en este pueblo y cargador de la flota al cargo de Rodrigo de Torres y Morales, otorga poder general a Bernardo Maturana, junto con Pedro Reparaz, residentes en la Habana, Martín de Aróstegui y Francisco Antonio Basave, vecinos de la Habana, para que demanden y cobren cualquier cantidad de dinero le debieren y en especial de lo que pareciere haber embarcado en la flota que naufragó en la boca del Canal de las Bahamas a cargo de Rodrigo de Torres y Morales.
José Antonio de Almorza, Diputado del Ramo del Comercio de España, cargador de la flota a cargo de Rodrigo de Torres y Morales y residente en este pueblo, otorga poder general a Francisco Antonio Basave y a Martín de Aróstegui, vecinos del puerto de San Cristóbal de la Habana, para que recauden judicialmente las cantidades de oro, plata, joyas, y mercaderías de cualquier especie y cantidades que haya dejado Francisco Jaimes Peláez, cargador de la citada flota, que naufragó con los caudales de los interesados.
Pedro Sáenz de Santa María, residente en este pueblo, otorga poder general a Martín Aróstegui, junto con Francisco Antonio Basave, vecinos del puerto de San Cristóbal de la Habana, para que demanden y cobren judicialmente cualquier cantidad de dinero, joyas y efectos que le deban, y en especial lo que parece haberse embarcado por orden suyo en la flota que fue a cargo de Rodrigo de Torres y Morales.