María de Jesús, hija natural de María de Peñalosa y con licencia de la misma, otorga en arrendamiento a Manuel Palmeros, vecino del pueblo de Naolinco, un rancho de labrar, ubicado en el citado pueblo, bajo una cerca y una casa cubierta de tejas, por el tiempo de 3 años, en la cantidad de 17 pesos en cada año.
Vicente Vela, natural de Jalapa y vecino de la jurisdicción de la Antigua Veracruz, hijo legítimo de Pedro Vela y Gertrudis Martínez Blanco, difuntos, casado en primeras nupcias con María de Monroy, otorga poder para testar a María Peñalosa, su segunda esposa, y a Juan Manuel, su hijo, así también los nombra albaceas testamentarios. Como herederos universales a Mariana Santiago, casada con Rafael Tostado, hija de su primer matrimonio, a Juan Manuel de 27 años, Ana Isabel, casada con José Antonio García, a Gertrudis, doncella, a Rita Bernarda, viuda de José Caballero, a Teodora Josefa, casada con Francisco Serna y a Micaela Bernarda, doncella de 16 años.
María de Peñalosa, soltera, vecina del pueblo de Jalapa, junto con María de la Peña, viuda de Felipe Palmeros, venden a don José Antonio de Acosta, de la misma vecindad, un pedazo de solar, el cual heredaron de Juana de Olmedo, su madre, el cual mide 12 varas de frente y 41 de fondo, linda al poniente con el callejón que de la puente de la Alcantarilla sube para el cerro de Macuiltépetl, al norte con solar de Vicente Alfonso, al oriente con solar de los Liconas y al sur con solar de Tomás Uparan; dicha venta la realizan en 63 pesos de oro.
Don Juan Manuel Vela, vecino del pueblo de Apazapa, usando del poder para testar que le otorgó su padre don Vicente Vela, y del codicilo que otorgó después, reafirma su testamento donde declara que quedaron por sus bienes dos casas en esta villa y un rancho de ganado mayor nombrado La Peregrina, en tierras del Mayorazgo de Gorozpe. Declara que su padre fue casado en primeras nupcias con María Monroy, con quien tuvo una hija nombrada Mariana de Santiago. Contrajo segundas nupcias con María de Peñalosa, con quien tuvo por hijos a José Prudencio, difunto, al otorgante, a Anna Isabel, a Gertrudis Antonia a Rita Bernarda, difunta, quien dejó un hijo nombrado José Caballero. Deja 50 pesos a cada uno de los dos huérfanos que crió, nombrados Manuela y Juan. Nombra como herederos universales a sus hijos legítimos.
María de Peñalosa, viuda de don Juan Méndez y vecina del pueblo de Jalapa, vende a Geralda Uparana, vecina del mismo pueblo, un pedazo de solar que mide 12 varas, el cual linda al poniente con la Calle el Chorrito y las alcantarillas del señor Cura, al oriente con solar de Matías Licona, al norte con solar de Miguel Palmeros y al sur con solar de Francisco Ladrón de Guevara, en la cantidad de 41 pesos.
Don Juan Manuel Vela, hijo legítimo de don Vicente Vela y de doña María Peñalosa, difuntos, natural y vecino del Rancho de La Peregrina, en la jurisdicción de la Antigua, otorga poder para testar a su mujer doña Antonia Vanegas, en segundo lugar a su hijo Prudencio Antonio, y en tercero a su hijo Manuel José, para que después de su fallecimiento hagan y ordenen su testamento como se los tiene comunicado. Declara tener 9 hijos. Nombra como albaceas a los mencionados apoderados. Nombra como herederos universales a sus hijos. Declara que entre sus bienes tiene un rancho de ganado mayor en tierras del pueblo de Acazónica.
Vicente Vela, hijo legitimo de Pedro Vela y de Gertrudis Martín Blanco, difuntos, vecino de la jurisdicción de la Antigua Veracruz, donde tiene un rancho, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su esposa María de Peñalosa y a su hijo Juan Manuel Vela. Declara ser casado en primeras nupcias con María Monroy con quien procreo a María Ana de Santiago, casada con Rafael Tostado. En segundas nupcias con la mencionada María Peñalosa con quien procreo a José Prudencio, difunto; a Juan Manuel, casado con Antonia Vanegas; a Ana Isabel, casada con José Antonio García; a Gertrudis Antonia, casada con José de Zarate; a Rita Bernarda, viuda de José Caballero y casada en segundas nupcias con Antonio José Bueno; a Teodora Josefa, casada con Francisco Serna; y a Micaela Venancia, doncella. Otorga el quinto de sus bienes a los huérfanos Manuela Lizaldi, doncella, y su hermano Juan Lizaldi. Nombra como herederos a sus hijos.
Doña Micaela Venancia Vela, natural del pueblo de Apazapa [Apazapan], vecina de esta Villa, doncella mayor de 45 años e hija de don Vicente Vela y de doña María [de] Peñalosa, ordena su testamento en el que señala por bienes una casita de material cubierta de madera y teja, situada en la calle que nombran de la Acequia que baja de la Plazuela del lavadero de Techacapa. Otro de sus bienes es un ranchito de ganado mayor en tierras que nombran La Peregrina de la jurisdicción de la Antigua; deja a un huérfano nombrado Andrés Antonio de 13 a 14 años de edad. Nombra como albacea a su hermano don Juan Manuel Vela y por su falta a su hijo y sobrino Prudencio [Antonio] Vela, instituye como herederos a sus hermanos don Juan, doña Gertrudis, don Teodoro Vela y su huérfano Andrés Antonio.
María de Peñalosa, viuda de Juan Méndez, vecina de este pueblo de Jalapa, dijo que hace 9 años vendió a Manuela de Acosta, de la mismas vecindad, un solar con 24 varas de frente y 41 de fondo, que son parte de las 57 varas de frente y mismo fondo que compró de Miguel José de las Casas, dichas varas lindan y hacen frente hacia el poniente con tierras de las Benditas Ánimas, callejón que sube del puente de Lagos para el cerro de Macuiltépetl y por el fondo que es al oriente con solar de Juan Licona. Dicha venta la hace en 62 pesos, y no había entregado las escrituras correspondientes, por lo que hace esta declaración para que conste y le sirva de título.
Manuela de Acosta, viuda de Francisco de la Peña, vecina de este pueblo de Jalapa, vende a Vicente Alfaro, maestro de herrador, una casa de madera y pared, techada de tejas, con 12 varas de solar de las 24 que le compró a María de Peñalosa, como consta en la escritura de 31 de mayo, cuya casa y solar hace frente hacia el poniente con el callejón que del Puente que llaman de Lagos sube para el cerro de Macuiltépetl y del otro lado tierra de las Benditas Ánimas, al norte linda con solar de Gaspar Roldán, al oriente que es el fondo por donde tiene 41 varas y linda con solar de Juan Licona y otro Julián Rodríguez, y al sur con las otras 12 varas que pertenecen a su hija María de la Peña, mujer de Felipe Palmeros. La venta la hace en 165 pesos.