Don Manuel Bárcena Bezanilla, natural de Santa Cruz de Bezana, del Obispado de Santander, en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de don Manuel de la Bárcena Respuela y de doña Teresa de Bezanilla Fernández, difuntos, junto con su esposa doña Rosalía Callejo, natural de la Ciudad de Veracruz, hija legítima de don Matías Callejo y de doña María Antonia García de Mendoza, difuntos, se otorgan poder para testar, el uno al otro, en compañía de don Francisco de Bárcena Bezanilla y de Ignacio Muñoz, de la misma vecindad, asimismo los nombran albaceas testamentarios, y como herederos universales a sus dos hijos José María, de 2 años y a Pedro, de 10 meses.
Doña María Antonia García de Mendoza, viuda de don Matías Callejo, vecina de la Ciudad de la Nueva Veracruz, dijo que ya tenía dictado su testamento en aquella ciudad, en donde su hijo el padre Pedro Callejo había hecho renuncia a favor de dicha María Antonia, pero ahora, por vía de codicilio, otorga que se aparta de la renuncia y declara que de la cuenta que tiene don Ignacio Muñoz, quien tiene a cargo el manejo de la casa del otorgante, se le darán al referido padre la cantidad en liquido de su importe.
Doña María Manuela Callejo, vecina de la ciudad de la Nueva Veracruz y residente en Jalapa, viuda y albacea de don Ignacio Muñoz, difunto, con licencia expresa de su actual marido don Tomás Martínez, otorga poder especial a don Ignacio Covarrubias, Procurador del Número de Real Audiencia de la Ciudad de México, junto con don Gaspar Martín, Vicario, vecino de México, para que acudan ante las Reales Juntas Superiores de Temporalidades y pidan, el que a consecuencia de que al citado su difunto esposo obligaron a la paga de 236 pesos anuales como los esta pagando hasta la fecha, desde la expulsión de los jesuitas por los padres don José y don Matias Callejo, se les liberte de esta cuota y que la testamentaria se reembolse de las cantidades devengadas.
Don Francisco Sánchez de Madrid, flotista y residente en este pueblo, otorga poder especial a don Francisco Ortiz del Hoyo, residente en la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que acepte la escritura de venta, que ha de otorgar a su favor don Matías Callejo, vecino de dicha ciudad, como apoderado de don Martín Fermín de Larrainzar, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, de dos casas de piedra y madera, altas y cubiertas de azoteas y tejas, situadas en dicha ciudad de Veracruz, en la calle que va de la Plaza Pública al convento del señor San Agustín, por tales casas se obligó de dar y pagar al dueño, don Martín Fermín de la Raynzar, los réditos a un 5 % en cada año, haciéndose una cuenta de 21, 000 pesos.
Francisco Gutiérrez Franco del comercio de España y residente en este pueblo, recibió de Juan Manuel de Santelices, a través de Matías Callejo, la cantidad de 500 pesos de oro común, que le debía a José del Pozo, Oficial Real de San Juan Puerto Rico, en virtud de cesión que el señor Marqués de la Cañada hizo a Francisco Alarford.
Don Matías Callejo, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, otorga poder especial a don Carlos José de Montes, residente de este pueblo de Jalapa, para cancelar una escritura otorgada a su favor por don Alonso de Alba, residente de este pueblo, por la cantidad de 8,000 pesos.
Don Alonso de Alba, vecino de este pueblo de Jalapa, debe y se obliga a pagar a don Matías Callejo, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz y residente en este pueblo, la cantidad de 8,000 pesos, por cancelación de administración de una tienda, en el periodo de 16 meses.
Doña María de Acosta, viuda y albacea de José Filpo, se obliga a pagar la deuda de 1,183 pesos que dejó su marido con don Manuel de la Llata, vecino de España y residente en este pueblo de Jalapa, y por su ausencia a don Matías Callejo vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz o a don Pedro de Nava Palacios, residente en la Ciudad de México.
Don Manuel de la Llata, natural de San Sebrian, jurisdicción de la Abadía de la Villa de Santander, Arzobispado de Burgos en los Reinos de Castilla y residente en el pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Juan de la Llata y doña Antonia del Pedrajo, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a don Pedro Palacios de Nava, residente en la Ciudad de México, don Matías Callejo, residente en este pueblo y vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz y don Antonio de Encima, residente en este pueblo, y como herederos nombra a sus hermanos y hermanas.