Real provisión compulsoria emitida por el Rey para trasladar a la Real Audiencia el proceso que contra Francisco Martín Espejel, dueño de sus carros, le sigue Juan Coronado, Juez del Camino nuevo de la ciudad y puerto de la Veracruz, quien dio orden de aprenderlo por haber comprado unos carros y bueyes a Agustín de Sosa y a Francisco González, carreteros, sin saber que estos sujetos habían tenido cuestión con un fulano moreno, mayordomo de la cuadrilla de carreras de Diego Díaz, y que en la cuestión había salido muerto un indio, por lo cual Francisco Martín Espejel, apela la orden del Corregidor, argumentando que éste no tiene jurisdicción, ni él ha cometido delito, y que por estar en prisión ha perdido como 6 000 pesos por unos bueyes que se le han extraviado y no pudo ir en su búsqueda.
Manuel de Prado, vecino del pueblo de Maltrata, con poder y en conjunta persona de Beatriz González, señala que la dicha Beatriz, fue albacea de su difunto marido Pedro Martín Castellanos, y tutora de sus hijos, como aparece en los recaudos que en la presente se incluye, y con el derecho que a dicha Beatriz conviene, pide que vuestra majestad nombre curador ad liten de los menores, y se le notifique asista a tomar cuentas a la dicha Beatriz del dicho albaceazgo, nombre contador, curador y las demás diligencias que convengan. Visto por el Corregidor, se propuso a Francisco González y a Diego Hernández Muñiz, a los que se les notificó y se espera la aceptación del cargo.
El dicho Corregidor [Gaspar Asencio Cornejo], visitó los carros de Francisco González, el herrero, vecino de México, que vienen de la ciudad de la Veracruz, en los que halló a toda la gente.
Diego Hernández Muñiz, dueño de carros, manifestó los indios de su cuadrilla, y la de su hermano Francisco González, que bajan a la ciudad de la Veracruz, que son como siguen: Miguel, Capitán, y Agustina su mujer; Diego, muchacho; Andrés y su mujer María; Pedro; Antón y su mujer María; Domingo; Juan Domingo y María, su mujer; Juan Vázquez; Luquillas; Alonso; Baltasarillo ; Bernardino y su mujer Juana; Pascual y María Salomé, su mujer; Andrés y María, su mujer; Miguel y su mujer Magdalena, y Miguelillo su hijo; Jusepe [José] Patas y María su mujer; Melchorillo y María, su mujer; Juan; Frasquillo; Francisco, el tuerto; Miguelillo, su compañero; Juan Bautista; Andrés; Bartolomé; Francisco Cuevas; y Frasquillo, muchacho.
El Corregidor y Juez de Registros, Gaspar Asencio Cornejo, visitó los carros de Francisco González, vecino de México, que bajan a la ciudad de la Veracruz, y halló a los indios siguientes: Andrés, Capitán; Nicolás; Juan, de Tehuacán, y Magdalena su mujer; Juan, Soltero; Francisco; Juan; Antonillo, de Coyoacán, y María su mujer; Tomás, soltero; Matías, de México, y Anilla su mujer; Juan, y Mariana su mujer; Vicente, y Mariana su mujer; Baltazar, y Magdalena su mujer; Bautista, y Francisca su mujer; Jusepillo; Juan, Francisca María su mujer; Diego, soltero; Juanillo; Andresillo; Juan, negrillo; Juan Miguel; Miguel, y Ana su Mujer; y Martín.
El Corregidor Gaspar Asencio Cornejo visitó los carros de Francisco González, que vienen de la ciudad de la Veracruz, en los que halló a toda la gente en buen estado, y los dio por registrados.
Gabriel Arias de Paz, vecino de este pueblo, otorga poder a don Gabriel de Moscoso, Juez de este nuevo camino, para que cobre de Francisco González, dueño de carros y vecino en la jurisdicción de Tlaxcala, 600 pesos de oro común, que a deber y letras pasó por libranzas el Bachiller Bartolomé de Espinosa, beneficiado de San Antonio Nava.
Se tomó la razón de 4 pipas de vino en 24 barriles que lleva Francisco González en su recua, vecino de este pueblo, para entregar en México a Francisco de la Senilla [Cenilla].
Se tomó la razón de 4 pipas de vino en 24 barriles, que Alonso Pérez Balderas [Guillén] remite a la Puebla, en recua de Francisco González, vecino de la villa de Córdoba, para entregar a Diego Sánchez de Coca.\n
Se tomó la razón de 2 pipas de vino en 12 barriles que lleva Francisco González, vecino de este pueblo, para entregar en México al Capitán Francisco de las Cenilla; asimismo lleva 12 barriles de aguardiente y 6 de vinagre para Pedro de Medina a la misma ciudad.\n