Don Jorge de la Serna, de esta vecindad, y don Ramón Pasquel, de la Veracruz, habilitado por el Honorable Congreso para la administración de sus bienes, dijeron que la hacienda nombrada Buena Vista, ubicada al frente y sobre las goteras de Veracruz, fueron bienes del difunto don Cristóbal Barragán y heredera de ellos su hija legítima doña Ana Josefa Barragán, que habiendo también muerto en Puebla, sin sucesión de su matrimonio con don Bartolomé Perdomo, vecino de Veracruz, dejó por albacea a don Sebastián Pérez Cornejo, quien para el recobro de dichos bienes que estaban en la administración del referido Perdomo, apoderó Cornejo a don Jorge de la Serna, quien recibió unas casas y un cuaderno de inquilinos de aquella hacienda, con protesta de Perdomo a la exhibición de no poderse vender nada mientras no se concluyera el litis de sus demandas por alcances que creía tener a la dicha administración. Asimismo, dijeron que la referida hacienda reconoce una capellanía del Presbítero don Francisco Javier Pérez por cantidad de 4 000 pesos, de los cuales se le deben sus réditos desde el año de 1821, habiéndose hecho comparecer a Perdomo por causa de este adeudo, consintió en que se vendiese dicha hacienda al efecto, sobre que nunca reclamaría sea cual fuese la cantidad que se sacase de ella. Por lo cual, don Jorge de la Serna, en nombre y representación de don Sebastián Pérez Cornejo, de la testamentaria de doña Ana Josefa Barragán y de los sucesores y herederos de ésta, otorga que vende a don Ramón Pasquel la citada hacienda de Buena Vista, en precio y cantidad de 10 500 pesos, de los cuales seguirá Pasquel reconociendo 4 000 pesos que sobre ella se reconocen en favor de dicha capellanía que sirve el Presbítero don Francisco Javier Pérez, pagando sus réditos de un 5 por ciento anual a partir del primero de enero de 1833; y el resto que son 6 500 pesos pagará del modo que queda condicionado en esta escritura. Para seguridad de la capellanía hipoteca la mencionada hacienda, asimismo, salen por sus fiadores don Mariano Pasquel, Diputado de este Honorable Congreso, y don Francisco Gutiérrez, de esta vecindad.
Zonder titelDon Manuel Camaño y doña María de Fuentes, consortes, vecinos de la Capital de México, de tránsito en esta Villa, han recibido de don Francisco Gutiérrez, Administrador de la Casa Sociedad Patriótica de esta Villa, la cantidad de 364 pesos que hasta ahora les ha suministrado en alimentos y otras anticipaciones que como huéspedes de dicha casa sociedad han causado en ella, obligándose a pagar por mano de don Juan Cuesta, vecino de Veracruz, a cuyo cargo para el efecto ha dirigido el primero una libranza por esta suma y a favor de Gutiérrez.\t
Francisco Gutiérrez, vecino de la Puebla de los Ángeles, ante don Antonio Sedano, Alcalde Mayor y Juez de Congregación en el partido de Jalacingo, se obligó a pagar a Pedro Pascual 224 pesos y medio por una cédula que reconoció deberle junto con su hermano Luis Martín.
Francisco de Villanueva, Capitán de Mar y Guerra, tiene un esclavo nombrado Alonso, de 27 años, que hubo del Capitán Francisco Gutiérrez, de dicho esclavo recibió 260 pesos, por lo que le otorga libertad.
Don Carlos José Suárez, Teniente de Cura de esta doctrina de Jalapa, en nombre del señor don Manuel Vicente de la Barrera, Cura que se halla ausente y don Antonio Primo de Rivera, Teniente General de esta jurisdicción y Mayordomo de la Cofradía de la Limpia Concepción, otorga en arrendamiento a don Francisco Gutiérrez, vecino de este pueblo, un pedazo de tierra, por tiempo de dos años en la cantidad de 90 pesos por año, entrando en este arrendamiento la casa de don Antonio de la Riva.
Información hecha de pedimento de Juan Martín Castro, vecino de esta ciudad, acerca de ser suyas 10 mulas que le embargaron en el pueblo de Orizaba de pedimento de Rafael Gesala y Francisco Gutiérrez. \n
Don Felipe Montes, Diputado del Comercio de España y residente en el pueblo de Jalapa, albacea testamentario de don Felipe Montes de Guevara, su pariente, otorga poder general a don Francisco y don Miguel Gutiérrez, vecinos de la villa de Aguascalientes, en esta Nueva España, para que cobren todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y géneros que le deban de dicha testamentaria.
Francisco Gutiérrez, mercader viandante, manifestó 100 pesos de ropa de la tierra y sedas de China que trae para vender en este pueblo y jurisdicción.\n
Don Francisco Gutiérrez dijo que don Ignacio López habiendo tenido a su cargo en este pueblo de Jalapa una tienda mestiza propiedad de doña María Montañés de la Cueva, se hizo balance de ella de pedimento de don Juan Montañés de la Cueva, padre y apoderado de doña María, y debido a faltas que asienta haber en el caudal de la tienda se aprehendió a dicho López para que respondiera al faltante. Para lo cual don Antonio Primo de Rivera, Teniente General de esta Jurisdicción, mandó salga dicho López de prisión bajo la fianza de cárcel segura fiándolo el susodicho don Antonio Primo de Rivera y don Manuel José de Acosta; por lo tanto el acusado se obliga a pagar a sus fiadores y a la tienda, de no hacerlo así será encarcelado nuevamente.
Don José Seferino Gutiérrez de Zamora, natural de Cádiz, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, hijo legítimo de don Francisco Gutiérrez y de doña María Zamora, ambos difuntos, otorga su testamento en la siguiente manera: Declara ser viudo de doña Juana María Gutiérrez, quien trajo a este matrimonio 8 000 pesos por dote y durante su matrimonio procrearon a tres hijos, menores de veinticinco años y mayores de doce años de edad. Expone que sus bienes consisten en el giro del su comercio, cuyo estado que guarda por las injurias de los tiempos y se deducirá por sus libros de cuentas y papeles que tiene al corriente. Ítem una casa alta y baja en la Nueva Veracruz, en la calle de Nava número 481 afecta a 9 000 y pico de pesos. Nombra por albaceas a su hermano Juan Gutiérrez de Zamora y a don Antonio Micon. Y nombra sus únicos y universales herederos a sus tres hijos: José Erasmo, María de Regla y Manuel José Gutiérrez y Gutiérrez de la Concha.
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