Pedro de Beristáin otorga poder a Diego Muñoz, vecino de Tecamachalco, para que pueda cobrar de Alonso Hernández, 147 pesos y 4 granos de oro común, los cuales son por virtud de una escritura de plazo pasado.\n\n\n
Se tomó la razón de 80 pipas de vino que lleva el Alférez Juan García Valero en la cuadrilla de carros de Juan Caballero, para entregar en México a Diego Muñoz y a Gonzalo de Narváez.\n
Se tomó la razón de 72 pipas de vino que lleva el Alférez Juan García Valero en su cuadrilla de carros, para entregarlas en México, 40 de ellas a Pedro de Severriche; 22 a Cristóbal Jiménez; 2 a Jacinto de Ávila; 4 a Felipe de Cervantes y otras 4 a Matías Rodríguez de Olivera; asimismo lleva 5 pipas de aguardiente, 4 para Diego Muñoz, y una para el citado Felipe de Cervantes.\n
Se tomó la razón de 8 botijas de vino que lleva Hernán Pérez de la Cuesta en su recua, para entregar en México al Capitán Diego Muñoz.
Se tomó la razón de una marqueta de Campeche y 2 fardos, una de pabilo y otro de patíes que lleva Luis Núñez Centeno, en su recua, para entregar a Diego Muñoz y a Juan Bautista de Garay; asimismo 26 marquetas de cera de Campeche a Felipe de Cervantes y una marqueta de Campeche a Francisco de Chavarría.\n
Se tomó la razón de 72 pipas de vino, que lleva Nicolás García de la Rea en la cuadrilla de carros del Capitán Martín de Gorospe, para entregar en México a Sebastián Gómez Rendón y a Diego Muñoz.\n
Pedro Muñoz, vecino de México, da carta poder a su yerno Francisco de Rebolledo para que en su nombre cobre 3 000 pesos de oro común de Diego Muñoz, por razón de una recua que le vendió
Luis de Arévalo, vecino del pueblo de San Juan Quescomatepeque [Coscomatepec], hijo legítimo de García de Arévalo y doña Catalina López, naturales que fueron del pueblo de Tecamachalco, difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que debe al tendero del alguacil mayor de la villa, al Alcalde Mayor, a Diego Muñoz vecino de Huamantla, al Capitán Marcos Blanco, a un indio llamado José [roto]. Menciona por sus bienes siete mulas, seis yeguas; una chamberga, un capote, almohadas, camisas, entre otros géneros que se mencionan en la escritura. Declara que fue casado con Isabel Figuera [sic], hija legítima de Andrés Marín y María de Figuero [sic]; durante el matrimonio procrearon a Juan de Arévalo. Para cumplir y pagar el presente testamento nombra albacea a Francisco de Arévalo y como su heredero universal a Cristóbal de Arévalo, que ha criado en su casa, además de que lo ayudó a ganar lo que tiene, nombra por tutor y curador del susodicho al citado Francisco de Arévalo.
PEDRO LÓPEZ DEL CANO, JUEZ RECEPTOR