Doña María Fernández Marín, vecina de la Ciudad de la Nueva Veracruz y residente en este pueblo de Jalapa, viuda del contador don Juan de Echegaray, como albacea y tenedora de los bienes de su difunto marido, tutora de sus hijos menores, otorga poder especial a don Domingo Gomendio, vecino de la Ciudad de México, pida, demande y cobre a don Manuel de San Juan, vecino de la Ciudad de México, la cantidad de 4, 000 pesos escudos de a 8 reales, que le prestó su difunto marido.
Don Francisco de San Juan, natural del lugar de Arrieta de las Montañas Obispado de Santander en los Reinos de Castilla y residente en la ciudad de Valladolid en la Nueva España, hijo legítimo de don Manuel de San Juan y de la difunta doña María Antonia de San Juan, otorga su testamento donde declara que tiene compañía de una tienda con don Bernardo Foncerrada, en Valladolid, y por su industria y trabajo le señaló el tercio de ganancias. Nombra como albacea testamentaria a don José de San Martín, vecino de Jalapa y como heredero universal a su padre don Manuel de San Juan, quien vive en Valladolid.
Doña María Fernández Marín, vecina de la Ciudad de la Nueva Veracruz, viuda del contador don Juan de Echegaray, como albacea y tenedora de bienes de su difunto marido, así como tutora y curadora de sus hijos menores, otorga poder general a don Domingo Gomendio, vecino de la Ciudad de México, para que en su nombre pida, demande, reciba y cobre de don Manuel de San Juan, vecino del Real y Minas de Chihuahua, 4, 000 pesos escudos de a 8 reales, que adeuda en calidad de préstamo.