El Capitán don Simón José de Vives, Alcalde de esta provincia y Jalacingo, otorga poder general a don Miguel de Arroyave, vecino de la Ciudad de Cádiz, junto con don Dionisio de Arce, vecino de la Villa de Madrid, para que pidan y tomen de cualquiera de las cajas, bancos, casas de contrato, comunidades y mercaderes, las cantidades que necesiten para las prestaciones que les tiene comunicadas, hasta la cantidad de 4, 000 pesos de oro común.
Don Simón José de Vives, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción y la de Jalacingo, concede licencia a don José Cardeña, para que ponga una tienda pública en este pueblo.
Doña Úrsula de Vera y Lobera, viuda de don Simón José de Vives, residente en Jalapa, otorga poder al Licenciado Francisco José Vives de Vera y Lobera, Prebendado de la Iglesia Metropolitana de México, para que demande y cobre de reales cajas, montepío y de todas que con derecho pueda, las cantidades de pesos, joyas, oro, plata y demás efectos que le adeuden a través de vales, conocimientos, remisiones, y de lo que perciba entregue recibo, carta de pago, finiquito, cancelación y lastos, y si por todo lo antes mencionado se requiriese contienda de juicio, que los siga pareciendo ante las autoridades correspondientes.
Doña Antonia de Piedra, viuda del Capitán don Pedro de Vera y Lobera, residente en este pueblo de Jalapa, dijo tiene otorgado poder para testar a su hijo el Bachiller don Manuel Felipe de Vera y Lobera, Presbítero, y a don Simón José de Vives, Factor Oficial Real de la Real Hacienda y Caja de la Nueva Veracruz, y ahora por vía de codicilo ordena se le de el tercio y quinto de sus bienes a doña Ursula de Vera y Lobera, su hija, mujer de dicho don Simón José de Vives, y por su fallecimiento, a doña Ana y doña Luisa, hijas de la citada Ursula.
Don Simón José de Vives, residente del pueblo de Jalapa, Factor y Juez Oficial de la Real Audiencia y Cajas de Veracruz, otorga poder especial a don Domingo Ramón Balcarce, vecino de dicha Veracruz, para que haga constar ante el Gobernador de dicha ciudad, las mejoras que se hizo en su casa, cuando correspondió a los Regulares de la Compañía, para que de este modo, atienda su instancia en justicia.
Simón José de Vives, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción y de Jalacingo, nombra a don Manuel de Olmedo, Teniente del pueblo de Santa María Tlapacoyan y su partido para que administre la justicia en todos los casos civiles y criminales.
Don Simón José de Vives, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción y Jalacingo, fungió como escribano por la renuncia de don Diego Cardeña, quien propuso para sustituirlo a don Juan de Lucena, vecino de la Ciudad de México ó a su hijo Miguel Eustaquio Cardeña.
Simón José de Vives, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción y de Jalacingo, nombra como su Teniente General al Capitán Manuel de Olmedo, para las causas civiles y criminales que se ofrezcan.
Simón José de Vives, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción y de Jalacingo, nombra por Teniente General a Bernardo Antonio de Munguía, para que se haga cargo, abarcando desde la punta de Nautla hasta la punta del Malpaís, molino de río frío incluyendo Santa María Tlapacoyan y Perote.
José Antonio de Santa Ana, vecino de este pueblo, vende a Úrsula de Vera y Lobera, mujer de Simón José de Vives, una negra esclava, nombrada Marcela, de 30 años, sujeta a servidumbre, libre de empeño, sin asegurarla de vicio ni enfermedad, al precio de 300 pesos.