Luis de Carmona, otorga poder general a Antonio Méndez Prieto, para que lo represente en todos sus pleitos civiles, criminales, eclesiásticos y seculares. \r\n
Don Andrés Francisco de Escudero y Don Laureano Donado, cargadores de matricula de la flota a cargo del señor Don Rodrigo de Torres, otorgan poder especial a Don Antonio Méndez Prieto, vecino de la Ciudad de México, para que en sus nombres comparezca ante el Virrey, donde pida que se les libre despacho para sacar libremente el aceite de almendras que han traído para vender en cualquier ciudad o lugar de este reino.
Don Antonio Primo de Rivera, vecino del pueblo de Jalapa, se obliga a tener en calidad de depósito irregular, la cantidad de 3, 000 pesos, los cuales ha recibido de don Francisco de Abaurrea y Oteiza, Agente de Negocios del Número de la Corte y Ciudad de México, por el tiempo de 3 años y que pagará a cuenta de don Antonio Méndez Prieto, con réditos de un 5% en cada año, y para la seguridad de dicha obligación, hipoteca 2 casas de cal y canto, cubiertas de azotea que tiene en este pueblo, las cuales lindan al norte con la Calle Real, al oriente con casas de los herederos de don Laureano Fernández de Ulloa, al sur con solar de los mismos herederos y al poniente con casas de don Juan Antonio de Arce y Arroyo, y un molino de pan moler.
Doña Gertrudis Agustina de Acosta, doña Sebastiana de Acosta, doña María de Acosta y doña Antonia de Acosta, doncellas, mayores de 25 años, otorgan que se constituyen en fiadoras de don Antonio Primo de Rivera, por la cantidad de 3, 000 pesos y sus réditos, obligándose a que por defecto del principal, pagarán a don Antonio Méndez Prieto o a quien en su lugar hubiere, y para la seguridad de dicha deuda, hipotecan dos casas que heredaron de su padre.