El Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, estante en este pueblo, declaró que el ingenio de San Sebastián Maxtlatlán, que junto con Miguel de Troya compraron a Juan López Ruiz, en realidad pertenece a Miguel de Troya en su totalidad, pues él ha sido su administrador, ha pagado deudas y trabajado hasta ponerle corriente y todo el derecho que pudiera tener se lo traspasa, porque dicho ingenio lo compró para el susodicho
El Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, residente en esta jurisdicción, salió por fiador de Juan García de Vértiz, en virtud de su nombramiento como Teniente de Alcalde Mayor de la provincia de Jalapa.
Teresa García, viuda de Miguel de Troya, traspasó al Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, vecino de la nueva Veracruz y residente en este pueblo, el ingenio de Maxtlatlán con las tierras, aguas, esclavos, casas y demás aperos que le pertenecen; y en atención de dicho traspaso, Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, reconocerá todos los censos, capellanías y obligaciones cargados en el citado ingenio, los cuales suman 5988 pesos de oro común y 54 panes de azúcar del diezmo. Asimismo, le dará de sus bienes 800 pesos de oro común, pagaderos a ciertos plazos.
Doña Ana María de Alemán, viuda, mujer que fue del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, dueño del ingenio de San Sebastián Maxtlatlán, vende al Capitán Don José de la Higuera Matamoros, vecino de esta jurisdicción, un negro esclavo que hubo y heredó de su marido, nombrado Nicolás de Campos, por otro nombre Candiles, criollo de la nueva Veracruz, de 60 años de edad, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación; sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 150 pesos de oro común, horros de alcabala.
Andrés Vázquez y Doña Aldonza Clara de Vargas, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, dieron poder cumplido, cesión y traspaso, a Antonio de Dueñas, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que pueda pedir, recibir y cobrar judicial o extrajudicialmente del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, 2315 pesos de oro común que dicho ingenio del debe de plazo cumplido, según consta de la obligación firmada por el Capitán Don Fernando Ruiz de Córdova y Arellano y Miguel de Tramoya, difuntos, como dueños del dicho ingenio, a favor de Doña Aldonza de Vargas, Doña Ana Francisca Matamoros y Doña María de Vargas, abuela, madre y tía de la otorgante. Y cobrados los referidos 2315 pesos con sus réditos, los haya para sí, por razón de otra tanta cantidad que Antonio de Dueñas les pagó.
El Capitán Don José de Ibelli, residente en este pueblo, en nombre y con poder de Doña Mariana de Iturbe y Ubera, viuda, mujer que fue del Capitán Don Antonio de Dueñas, de la una parte; y de la otra, don José de Castro, vecino de Jalapa, uno de los dueños del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán que quedó por bienes del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, hicieron y ajustaron sus cuentas, y el primero alcanzó al segundo en 1540 pesos de oro común en géneros, reales y avíos que suplió para el dicho ingenio desde 1674 hasta el 6 de agosto de 1677, los cuales pagará Don José de Castro a razón de 100 pesos anuales, a partir del 6 de agosto del presente año, una paga en pos de otra, más los réditos que desde dicho día rentaren los principales de las partes y porciones en que sucedió el Capitán Don Antonio de Dueñas, de 2090 pesos 6 tomines y 2315 pesos, cargados sobre dicho ingenio.
Juan López Ruiz Matamoros, vecino de Jalapa, solicitó a Don Francisco Miguel de Campo, Teniente General de esta provincia, un traslado autorizado en pública forma de un compromiso entre el otorgante, Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano y Miguel de Troya, éste, por el dicho Fernando, en virtud de su poder, para celebrar la venta del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlan; y asimismo, el traslado de la escritura de venta que hizo a favor de los susodichos, por el año de 61.
Miguel de Troya, vecino de Jalapa, con poder del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdova y Arellano[Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano], como propietarios del ingenio de San Sebastián Maxtlatlan, por vía de reconocimiento se obligaron a pagar a Doña Aldonza de Vargas y a sus hijas Ana Francisca Matamoros y María de Vargas, 2525 pesos de oro común que les pertenece de la herencia paterna y están cargados en el dicho ingenio y conforme a la pregmática de Su Majestad de 20.000 al millar corresponden 126 pesos y 2 tomines de réditos en cada 1 año, luego que se los pidan, y en el ínterin que los tienen, los réditos anuales de la dicha cantidad.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dueño de sus ingenios de hacer azúcar, dio su poder cumplido a Don Fernando [Ruiz] de Córdova y Arellano, su hermano político, para que lo pueda obligar como su fiador por la cantidad de 1 200 pesos de oro común que quiere sacar a daño y barata de las personas que hallare.
El Capitán Don Fernando Ruiz de Córdaba y Arellano, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, dio su poder cumplido a su sobrino Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño de ingenios de azúcar en esta jurisdicción, para que lo pueda obligar como su fiador hasta en la cantidad de mil pesos de oro común, en los plazos y forma que se concertare.