Doña Inés de Lezama, viuda de don Domingo Navarrete, vecina de este pueblo de Jalapa, con poder de su difunto esposo para testar, procede a hacer la descripción del mismo; nombra herederos universales a sus hijos Juan José Navarrete y Miguel Ángel Navarrete.
Nicolás Viveros y Manuel de Ochoa, vecinos del pueblo de Jalapa, se constituyen fiadores llanos y principales pagadores de la siguiente manera; Nicolás Viveros , de Juan José Navarrete y Manuel de Ochoa de su hermano Gabriel de Ochoa, por lo que harán juicio y pagarán lo que se juzgue y sentencie en contra de ellos, de acuerdo a las causas por las que se hallan presos.
Don Francisco Gutiérrez Bracho, Juan José Navarrete, Juan García y Gabriel de Ochoa, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Manuel Caro del Castillo, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que mejore la apelación que tiene interpuesta por la sentencia dictada en su contra, por el señor Alcalde Mayor de este pueblo, en la causa seguida por don Juan de Orizaba y Consortes, contra don Juan Antonio de Lagos y Arbide, a quien los otorgantes le prestaron auxilio.