Doña Micaela Ortiz, vecina de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, hija legítima de don Miguel Ortiz y de doña Antonia de los Reyes, vecinos de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, casada con don Agustín Carreto, difunto, nombra por albaceas testamentarios a sus hijos don Antonio Carreto, sacerdote, y a don Francisco Carreto, a quienes también designa herederos universales.
El Brigadier don Antonio Carreto, Cura beneficiado por el rey, Vicario y Juez eclesiástico de esta Doctrina de Tlacolula, hijo legítimo de don Agustín Carreto y doña Micaela Ortiz, otorga su testamento; designa como albaceas testamentarios a don Francisco (apellido ilegible), don Patricio Rodríguez, Clérigo Presbítero y Vicario, y a doña Isabel (apellido ilegible), así como sus herederos universales.
El Bachiller don Antonio Carreto, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de esta doctrina de Tlacolulan, jurisdicción de Jalapa, hijo de los difuntos don Agustín Carreto y doña Micaela Ortiz, natural de la Ciudad de Puebla, otorga su testamento en donde nombra como albaceas a los Bachilleres don Manuel Guerrero y don Patricio Rodríguez Maldonado, Presbíteros Domiciliados de este Obispado, y como heredero a don Francisco Carreto, y si este muriera, en su lugar, nombra como heredera a su alma.