María Constancia Ángel, vecina del pueblo de Coatepec, viuda de Juan Atanasio Hernández, otorga poder general a don Francisco Rebolledo, vecino del mismo pueblo, para que en su nombre cobre judicial o extrajudicialmente, todas las cantidades de dinero, oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, géneros, bienes, muebles, raíces y otros que le deban.
Don Luis Soloni, de esta vecindad, dijo que en uso del poder especial que don Antonio Meneses le confirió, otorga que vende a don Miguel Antonio Benítez, vecino del pueblo de Coatepec, una casa de cal y piedra, cubierta de madera y teja, de edificio bajo, que posee el citado Meneses en el indicado pueblo de Coatepec, en la Plaza Principal, con 28 varas de frente al norte, y 30 de fondo al sur, por donde linda con solar que fue del indio fiscal Laureano; por el poniente con casa y solar de don Francisco Rebolledo, y por el oriente con solar de los herederos de don Agustín de la Cueva. La vende en 1 200 pesos.
Francisco de Rebolledo, José de la Cruz Ortiz, Antonio Modesto Ortiz, Juan Galván entre otros labradores y vecinos del pueblo de Coatepec, juntos y en nombre de los demás vecinos de dicho pueblo, otorgan poder especial al Licenciado Carlos José de Thormes, Abogado de la Real Audiencia de México, para que en nombre de dicho vecindario solicite se les conceda sembrar tabacos en él, para entregarlo a Su Majestad bajo los precios, cantidades que tienen contratado y contrataren las villas de Córdoba y Orizaba.
Doña María Magdalena Méndez, viuda y albacea de don Calixto Mariano Rebolledo, hace cesión a sus cuñados don Mariano, don Francisco y don Antonio Matías Rebolledo, todos vecinos del pueblo de Coatepec, de una casa ubicada en la calle Real de esta Villa de Xalapa, como forma de pago de la cantidad de 1, 232 pesos 6 reales que debía dicho difunto a sus hermanos, debido a que habiendo fallecido intestado don Francisco de la Rosa, se procedió a hacer inventario de sus bienes, los cuales quedaron en poder de su cajero Juan González, quien dio por fiador a dicho Calixto; y debido a que el mencionado cajero hizo fuga quedando en descubierto, se solicito a Calixto Mariano Rebolledo para que pagara tal descubierto, afianzando éste con los mencionados sus hermanos los que pagaron 1, 855 pesos 1 y medio reales, quedando dicho Calixto a deber a sus hermanos 1, 232 pesos 6 reales.
Pedro Muñoz, vecino de México, da carta poder a su yerno Francisco de Rebolledo para que en su nombre cobre 3 000 pesos de oro común de Diego Muñoz, por razón de una recua que le vendió
Alonso Ruiz, Comisario del Santo Oficio de la Veracruz, como albacea de Francisco Rebolledo, dio carta poder a Pedro de Lazcano, Rector de la Compañía de Jesús en la ciudad de Veracruz, para cobrar de Alonso del Moral y Diego de Yebra, los dineros que quedaron debiendo al finado Francisco de Rebolledo.
Doña María Josefa de Ulloa, de esta vecindad, viuda del finado don José de Arias, albacea y tenedora de sus bienes, dijo que su difunto marido vendió una casa a favor de don Antonio Meneses, vecino que fue del pueblo de Coatepec, y por las circunstancias ocurridas no se le otorgó escritura, como le consta la enajenación de la casa a favor de Meneses; y en uso del encargo que tiene otorga que vende a don Antonio Meneses, una casa de paredes de cal y piedra, cubierta de madera y teja, situada en el pueblo de San Jerónimo, haciendo esquina con la Plaza principal, por donde hace su frente con 28 varas hacia el norte; y 30 de fondo hacia el sur, por donde linda con solar del indio fiscal que fue de dicho pueblo llamado Laureano; por la banda del poniente con casa y terreno de don Francisco Rebolledo, y por el opuesto con solar de los herederos de don Agustín de la Cueva. La vende en 500 pesos.
Fray Fernando de Rebolledo de la orden de San Agustín, en nombre de su hermano Francisco de Rebolledo, vecino de México, vende a Iñigo de Carmona la tercera parte de una bodega que su hermano tiene en la Veracruz, en 300 pesos de oro común.
Eugenio Jiménez, residente en este pueblo, natural y vecino de la Villa de Madrid, dio su poder cumplido a Francisco de Rebolledo, vecino de la ciudad de Sevilla y alcaide de la Aduana, y a Santiago Hernández Corvera, para que se le puedan enviar a Doña Inés de Rebolledo, su legítima mujer, que vive en la ciudad de Sevilla; y hagan los fletamientos, compras de bastimentos y una esclava negra, por la cantidad de pesos que concertaron.
Pedro Muñoz, vecino de la ciudad de México, entrega por bienes dotales a Francisco Rebolledo, vecino de Veracruz, una esclava negra nombrada María, de tierra Larara, en virtud de haber contraído matrimonio con Inés de Alfaro, su hija legítima.