Fray Fernando de Rebolledo de la orden de San Agustín, en nombre de su hermano Francisco de Rebolledo, vecino de México, vende a Iñigo de Carmona la tercera parte de una bodega que su hermano tiene en la Veracruz, en 300 pesos de oro común.
Eugenio Jiménez, residente en este pueblo, natural y vecino de la Villa de Madrid, dio su poder cumplido a Francisco de Rebolledo, vecino de la ciudad de Sevilla y alcaide de la Aduana, y a Santiago Hernández Corvera, para que se le puedan enviar a Doña Inés de Rebolledo, su legítima mujer, que vive en la ciudad de Sevilla; y hagan los fletamientos, compras de bastimentos y una esclava negra, por la cantidad de pesos que concertaron.
Pedro Muñoz, vecino de la ciudad de México, entrega por bienes dotales a Francisco Rebolledo, vecino de Veracruz, una esclava negra nombrada María, de tierra Larara, en virtud de haber contraído matrimonio con Inés de Alfaro, su hija legítima.
Pedro Muñoz, vecino de la ciudad de México, por deudas atrasadas con su yerno Francisco de Rebolledo, le hace entrega de 10 carros con 80 mulas, 8 esclavos negros, 2 caballos, y el derecho a reclamar ciertos animales perdidos, todo lo cual montó 7961 pesos de oro común.
Pedro Muñoz, vecino de México, da carta poder a su yerno Francisco de Rebolledo para que en su nombre cobre 3 000 pesos de oro común de Diego Muñoz, por razón de una recua que le vendió
Alonso Ruiz, Comisario del Santo Oficio de la Veracruz, como albacea de Francisco Rebolledo, dio carta poder a Pedro de Lazcano, Rector de la Compañía de Jesús en la ciudad de Veracruz, para cobrar de Alonso del Moral y Diego de Yebra, los dineros que quedaron debiendo al finado Francisco de Rebolledo.