José de Arauz, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a José Díaz de Acosta, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que mide 22 varas de frente, linda por el oriente con solar de Juana Núñez, por el poniente con casa del vendedor, por el norte con el arroyo y ciénega que llaman de Xallitic y por el sur con el Callejón de Los Plateros, libre de empeño, censo, hipoteca, en el precio de 4 pesos por cada vara.
Francisca de Sales y Arauz, vecina del pueblo de Jalapa, parda libre y mujer legítima de Mateo de la Cruz y Olivares, también pardo libre y vecino de dicho pueblo, vende a doña Juana Núñez, vecina de este pueblo y esposa legítima de Antonio Vanegas, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que mide 16 varas de frente y 78 varas de fondo, linda al frente con el Camino Real que va para la Ciudad de la Nueva Veracruz y con la Plazuela del Rey, y por la parte de atrás con la calle Real, en la cantidad de 86 pesos 4 reales.
Don Tomás Borro, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Tomás García, Alférez de Milicias de este pueblo, una casa y solar ubicada en la Calle Nueva, la cual linda al sur con el callejón que llaman de Beatriz López y casas de Francisco Javier López, al oriente con casa y solar de don Alonso Fernández y de la viuda de Salvador, el cigarrero, al poniente con casa y solar de Juana Núñez, al precio de 620 pesos y 7 reales.
Don Juan Gómez de Estrada, de esta vecindad, como albacea de doña Juana Núñez y don Nicolás de Ortega junto con su mujer doña Juana Villegas, ambas partes señalan que han llevado pleito por un pedazo de solar en que la difunta Juana labró su casita, pero en vista de los gastos erogados, trámites ocasionados por este litis, han convenido Nicolás y Juana en que reciben de Juan Gómez la cantidad de 50 pesos como pago, desistiéndose de dicho pleitos, y para cumplir el acuerdo se han impuesto una pena convencional de 200 pesos.
Doña Juana Núñez, viuda y vecina de este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Juan Domingo Antonio, para que la represente en todos sus pleitos y causas civiles y criminales, eclesiásticos y seculares.
José de Arauz, pardo libre, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a Juan Camacho y a Juana Núñez, cuñados, un solar que mide 30 varas de frente, dividido en la siguiente forma: 16 varas y media a Juana Núñez, viuda de José Hermenegildo y las 13 y media restantes a Juan Camacho, el cual linda por el oriente con casa y solar de María de Acosta, por el poniente con casa y solar del que vende, por el norte con el arroyo llamado de Xallitic y por el sur con la Calle de los Plateros, dicho solar mide de fondo 78 varas, libre de censo, empeño e hipoteca en el precio de 3 pesos por cada vara de frente.
Doña Antonia Domínguez Ballesteros, viuda de don Baltazar García, y mujer legítima en segundas nupcias de don José Navarro, quien le otorgó licencia expresa, vende a doña Juana Núñez, una casa de tejas, cercada de madera y embarrada de cal, labrada en un solar del Colegio de San Ildefonso de la Compañía de Jesús, en la Ciudad de Puebla, en la cantidad de 100 pesos.
Juana Núñez, hija legítima de los difuntos Bernardo Núñez y Juana de Acosta, natural y vecina del pueblo de Jalapa, viuda en primeras nupcias con José Esmeregildo y en segundas con Antonio Vanegas, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a don Bartolomé Salvo y Dionisio José Salvo, y como heredera designa a su alma.
El Licenciado don Pedro García de Baldemora, Cura de la Doctrina de Tlacolula, jurisdicción de Jalapa, junto con doña Antonia Gertrudis Díaz de Acosta, el Alférez Tomás García, y María Ignacia Díaz de Acosta, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas del difunto don José Díaz de Acosta, venden a don Tomás Borro, una casa de paredes de madera y tejas con 20 varas de frente y 88 varas de fondo, la cual linda al sur con la Calle Nueva, al oriente linda con casa y solar de doña Juana Núñez, al norte con el arroyo que viene de Xallitic y al poniente con casa y solar que esta cercado de pared, al precio de 700 pesos.
Don Tomás de Santiago y Cruz, junto con doña Juana Núñez, viuda de don Antonio Vanegas, y don Juan de Ariza, dueños de Literas y Avíos de Ligera, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Pedro de Madera, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, para que pueda parecer ante el señor gobernador y oficiales reales de dicha ciudad, y solicite se rediman y libren de las notables pensiones que las tropas de soldados y oficiales que suben y bajan por este pueblo, les ocasionan al tomarles con violencia los bagajes que necesitan para sus transportes y el de sus cargas, por el ínfimo precio de 1 real por legua que por cada uno les pagan con notable pérdida y quebranto de sus haciendas.