El capitán Francisco Montero Matamoros, residente al presente en este pueblo, vende a Francisco Hernández de la Higuera, vecino en su ingenio de azúcar nombrado Nuestra Señora de la Concepción, una china esclava, criolla, de Goa, llamada Antonia, de 18 años de edad, que no tiene hipoteca ni enajenación, por el precio de 450 pesos de oro común. Como la esclava Antonia tenía una hija mulata de un mes de nacida, llamada María, el vendedor la dejó libre a partir de que tuviera la mayoría de edad.
Diego González, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, 350 pesos de oro común, precio de una negra llamada María, de nación Angola, bozal, para fin del mes de mayo de 1618, todos juntos en una paga.
Juan Bautista Ordóñez, escribano público de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco González Gallón, mercader de negros, y al Capitán Thomé Pérez Miela, 580 pesos de oro común, precio de dos negrillas bozales, de nación Angola, llamadas María y Gracia, de 11 a 12 años de edad, en esta manera: 290 pesos para la Navidad del presente año, y los 290 pesos, para fin del mes de marzo venidero de 1620.
Vicente Lorenzo, vecino de Jalapa, y Francisco Luis, de la misma vecindad, finiquitaron sus cuentas y el primero quedó debiendo 300 pesos de oro común al segundo, para ganar dicho alcance, Vicente Lorenzo le vende una negra llamada María, de nación Angola, por el precio de 400 pesos de oro común.
Andrés [de] Bustillos, Juez de Caminos, vecino de Jalapa, vende a Juan Mateo una esclava negra llamada María, de nación Angola, de 15 años de edad, poco más o menos, por el precio de 380 pesos de oro común.
El capitán Mateo Jorge, mercader de negros, vende a Gabriel de Movellán, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, dos esclavas negras llamadas María y Felipa, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, por el precio de 450 pesos de oro común cada una.
Magdalena de Tejeda, vecina de Jalapa, se obligó a pagar al capitán Luis de Arocha, mercader de negros, 400 pesos de oro común, precio de una negra llamada María, de tierra Carabalí, para fines de marzo de 1610.
Cristóbal López, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Duarte López, de Lisboa, mercader de negros, 420 pesos de oro común, precio de una negra llamada María, de nación Angola, para el fin del mes de enero de 1612.
Tomás de Soto, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Hernández, vecino de la ciudad de la Veracruz, 450 pesos de oro común, precio de una negra llamada María, de nación Angola, un año después de la fecha de esta escritura.
El capitán Jorge Veneciano, mercader de negros, vende a Juan Ortiz de Zárate, vecino de la provincia de Jalapa, una negra llamada María, de nación Angola, de 25 años de edad, que tiene una llaga en el pie izquierdo, bozal, costal de huesos, sin asegurarla de cosa alguna, por el precio de 400 pesos de oro común.