Francisco Ortiz, vecino y mercader de este pueblo de Jalapa, realiza testamento en el que nombra como albacea a su legítima mujer doña Micaela Jerónima Gómez y como herederos a su hijo legítimo José Ortiz, junto con su esposa Micaela.\r\n
Francisco Ortiz, natural de la Ciudad de México y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Jerónimo Ortiz, difunto, y de María Machorro, casado con Micaela Jerónima Gómez, natural de Naolinco, hija legítima de Pedro Gómez y de María de León, difuntos, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, en compañía de José y Francisco, sus legítimos hijos, a los que nombran herederos.
Francisco de Ortiz, natural de la Ciudad de México, vecino en este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Jerónimo Ortiz, difunto, y de María Machorro, viuda, junto con doña Micaela Jerónima Gómez, su esposa natural del pueblo de Naolinco, hija legítima de Pedro Gómez y de María de León, difuntos, se otorgan poder para testar, el uno al otro en compañía del Reverendo Padre Rector del Colegio de la Sagrada Compañía de Jesús de la Nueva Veracruz, así como albaceas testamentarios y por herederos universales a los hijos legítimos que él tuvo en su primer matrimonio.
María Antonia Josefa Gómez, vecina de este pueblo de Jalapa, mujer de José Laureano Barradas, única heredera de la difunta doña Micaela Jerónima Gómez, quien fue mujer de don Juan de Atenas, dijo que sobre la herencia de su madre suscitó pleito entre su marido con el citado don Juan de Atenas, en el que ha gastado algunos reales, por tal razón, otorga poder especial a su marido para que en su representación, proceda a tranzar con don Juan de Atenas el citado litigio, confesando tener recibidos por toda la herencia de capital y ganancias 2, 080 pesos, incluidos 300 que la otorgante dejó por vía de legado a la hija de Gertrudis, y 450 pesos más que le ha ofrecido don Juan de Atenas por obrar obviar el litigio, obligándole a no entablar nueva demanda.
Micaela Jerónima Gómez, viuda, albacea y con poder para testar de Francisco Ortiz, otorga poder especial a Don José Javier González de Zayas, Cura de esta doctrina, para que en su nombre parezca ante la Real Justicia, donde pida se hagan los inventarios a los bienes del citado Ortiz, nombrando para ello tasadores y partidores.
Doña Micaela Jerónima Gómez, vecina del pueblo de Jalapa, viuda y albacea testamentaria de Francisco Ortiz, con poder del citado Ortiz, otorga su testamento.
María Antonia Josefa Gómez, vecina del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a su esposo José Laureano Barradas, vecino de este pueblo, para que reciba de Juan de Atenas, viudo y albacea de la difunta Micaela Jerónima Gómez, la cantidad de 600 pesos, mismos que le tenía asignados dicha difunta.
El Bachiller don Antonio de Ugalde, Clérigo Presbítero, declara que ha recibido de doña Micaela Jerónima Gómez, viuda de Francisco Ortiz, 1,000 pesos que quedaron de remanente del quinto de su difunto esposo, y que pertenecen a la menor Francisca, huérfana que crió su esposo, los que se le obliga a tener en su poder hasta que dicha menor se case o tome otro estado y para el mayor seguro de esta deuda, hipoteca las casas que eran de su difunto marido y hoy le pertenecen, que están en este pueblo y son de cal y canto cubiertas de teja con el sitio que les pertenecen y linda por el oriente con casas de don José Antonio Rincón, hace frente con la calle que sube de esta plaza a la Plazuela del Rey en medio, por el norte con las casas del rey, por el poniente con casas de María Nicolasa Díaz de la Cueva y por el sur con casas del Capitán José de Robledano y un callejón en medio.