El Capitán don Manuel de Olmedo, natural de la Villa de Tudela de Duero, Obispado de la Ciudad de Valladolid en Castilla la Vieja, hijo legítimo del Regidor don Manuel de Olmedo y de doña Francisca Martínez, difuntos; junto con Doña María Josefa de Araciel, su legítima esposa, natural de la ciudad de la Nueva Veracruz, hija legítima de don Francisco de Araciel y doña María de Zintra, difuntos, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas testamentarios el uno al otro; como herederos universales designan a los Bachilleres don Manuel, don Juan de Dios y don Francisco, junto con doña Josefa, doña Antonia y doña Teresa, sus hijos legítimos.
Doña Gertrudis [de] Jiménez, viuda y albacea de don Andrés Gutiérrez Calzadilla, junto con doña Ana Calzadilla, hija legítima y heredera de dicho Andrés, venden al Licenciado don José Javier González de Sayas, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la doctrina de Jalapa, una casa de cal, cubierta de tejas, con 20 varas de frente y 55 varas de fondo, ubicada frente a la iglesia y parroquia de este pueblo; linda al oriente con la calle que sube al Calvario, al norte con solar de Francisco Carranza, al sur con solar de doña María Josefa de Araciel y al poniente con solar que fue de Magdalena Luis, en la cantidad de 1, 200 pesos.
Don Manuel Rodríguez de Olmedo, natural de Toledo, Obispado de Valladolid, en los Reinos de Castilla La Vieja, hijo legítimo de los difuntos Francisco Rodríguez de Amenca y de doña Francisca de Olmedo, otorga poder para testar al Capitán don Manuel de Olmedo, su tío, vecino de este pueblo, junto con Josefa de Araciel, su mujer legítima, y como heredero nombran a su citado tío.\r\n
Don Manuel de Olmedo y doña María Josefa de Araciel, marido y mujer, vecinos de este pueblo de Jalapa, hijos de padres difuntos, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas testamentarios, y como herederos de sus bienes a sus 4 hijos.
El Capitán Gaspar de Olavarrieta, vecino del pueblo de Jalapa, informa que la Real Justicia le remató en 1,525 pesos las casas altas que quedaron por bienes de don Juan Antonio de Saldaña, las cuales lindan al sur con la calle del Convento de San Francisco, al oriente y norte con casa de doña María Josefa de Araciel y don Manuel de Olmedo y al poniente con casa de los herederos de don Juan Ricardo de Guzmán, y en dicho remate consta que la referida casa y solar la compró con dinero y orden de una persona que reservó declarar a su tiempo, y las mejoras que ha hecho en la citada propiedad las ha costeado del mismo dinero, por lo que otorga que dicha casa pertenece a don Carlos José Garzón, vecino de este pueblo.
El Capitán don Manuel de Olmedo, hijo legítimo de los difuntos don Manuel de Olmedo y doña Francisca Martínez, natural de la Villa de Tudela del Duero, Obispado de la Ciudad de Valladolid en Castilla la Vieja; junto con doña María Josefa de Araciel, hija legítima de don Francisco de Araciel y doña María de Zintra, natural de la Nueva Veracruz, marido y mujer, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, este ultimo en compañía de doña Josefa, los Presbíteros don Manuel y don Juan de Dios, doña Antonia, don Francisco y doña Teresa, sus hijos legítimos, a los cuales designan como herederos, mencionando entre sus bienes una tienda mestiza de géneros y comestibles, una casa de paredes cubierta de tejas con gravamen de 1, 000 pesos a favor de la capellanía que tiene su hijo el Licenciado Francisco de Olmedo y Araciel, y otras propiedades.
El Capitán General Manuel de Olmedo, natural de la Villa de Tudela de Duero del Obispo de Valladolid, en Castilla la Vieja, hijo de los difuntos Regidor don Manuel de Olmedo y doña Francisca Martínez y su mujer doña María Josefa de Araciel, natural de Veracruz, hija de los difuntos don Francisco de Araciel y doña María de Zintra, ambos realizan testamento, en el cual declaran por hijos a doña Josefa, a don Manuel y don Juan, Presbíteros, a doña Antonia, casada con don Manuel de Eguía, al Lic. Francisco, Presbítero, y a doña Teresa de Olmedo y Araciel. Se nombran recíprocamente, junto con sus seis hijos, albaceas testamentarias, a los que nombran como sus herederos universales.
Los hijos y herederos de los difuntos don Manuel de Olmedo y de doña María Josefa de Araciel, vecinos del pueblo de Jalapa, junto con el Licenciado don José Camino y Velasco, en nombre y con poder de don Juan de Dios Olmedo y Araciel, Cura, Vicario y Juez eclesiástico de la Villa de Chilapa, informan que se hizo inventario y partición de bienes de sus difuntos padres constituidos por 5 casas, mismas que se adjudicaron en la forma siguiente: la primera se adjudica a Josefa y a Juan de Dios, que mide 26 y 1 tercia varas de frente por 66 y media varas de fondo, la segunda casa, que corresponde a Teresa de Olmedo y Araciel, mide 17 varas de frente y 43 de fondo; la tercera casa, se le adjudicó al Lic. Francisco, y linda al poniente con la Calle de la Amargura; la cuarta casa, se la adjudicó doña Antonia de Olmedo y Araciel, y la quinta casa se le adjudicó al Bachiller Francisco de Olmedo y Araciel, tiene 89 varas de frente y 55 varas de fondo.
Fray Juan de Dios Mariano del Rosal, Padre y Guardián del Convento de San Francisco, solicita la cancelación de una escritura por la cantidad de 400 pesos, los cuales ha recibido del Capitán don Manuel de Olmedo y su mujer María Josefa de Araciel, heredera del difunto Francisco de Araciel.
El Capitán Manuel de Olmedo y doña María Josefa de Araciel, marido y mujer, vecinos del pueblo de Jalapa, deben y se obligan a pagar al General Francisco de Echebeste, vecino de la Ciudad de México, la cantidad de 3, 000 pesos a razón de 5 por ciento anuales, por la fundación de una Capellanía, para lo cual hipotecan 3 casas de su morada, en la cantidad de 1, 000 pesos cada una, obligándose a pagar la cantidad de 50 pesos de réditos por cada 1, 000 pesos.