Juan Francisco de Campo, vecino de este pueblo, con poder para testar de su mujer Josefa Manuela del Castillo y Altra, hace su testamento en el que la nombra como albacea y heredero.
Don Juan Francisco de Campo, vecino de este pueblo, hijo legítimo de don Francisco Miguel de Campo y de doña Gertrudis de Neira Claver, difuntos, casado en primeras nupcias con doña Josefa Manuela del Castillo y Altra, y en segundas con doña María Catarina Serrano, a quien otorga poder para testar y nombramiento de albacea, junto con el padre del Convento de San Francisco, y como herederos a su hijo José y al próximo por nacer.
Mariana Grajales, soltera y residente del pueblo de Jalapa, vende a Ana María de Castro, soltera y vecina de dicho pueblo, un pedazo de solar que mide 38 varas de frente, linda al poniente con un callejón y solar de Antonio de Acosta, al oriente con solar de Josefa Manuela del Castillo y Altra, y al norte con solar de María Martínez, en la cantidad de 37 pesos.
Doña Josefa Manuela del Castillo y Altra, natural de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de don Martín del Castillo de Altra y doña María Ortiz y Cervantes, difuntos que fueron vecinos de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, casada legítimamente con Juan Francisco de Campo, otorga poder para testar, albacea de su testamento y heredero universal de sus bienes a su citado esposo.