Alonso del Moral, vecino de Jalapa, recibió del Tesorero Diego de Gamboa, que está presente, 500 pesos de oro común; los 473 pesos y 1 tomín en cera, vino, y otros géneros que a su pedimento le remitió de la nueva Veracruz, en los años de 1640 y 1641, y 26 pesos y 7 tomines en reales de contado, cuya cantidad Melchor de los Reyes e Isabel del Moral debían al otorgante, y éstos libraron la paga en el citado Diego de Gamboa.
Diego de Gamboa, vecino de Jalapa, recibe de sus suegros Melchor de los Reyes y Doña Isabel del Moral, un molino de pan moler, unas casas de piedra cubiertas de teja, un solar, joyas, ropa, y otros enseres, que restan para el cumplimiento de la promesa hecha a Sebastiana del Moral, vecina de Jalapa.
Doña Isabel del Moral, viuda de Melchor de lo Reyes, vecina de Jalapa, dijo que Diego de Gamboa y Sebastiana del Moral, su mujer legítima, hija de la otorgante, le deben hasta el 5 de mayo próximo pasado del presente año, 600 pesos de oro común de los corridos de la renta que estaban obligados a darle, por razón de los bienes dotales que Melchor de los Reyes y ella le dieron a Sebastiana del Moral, y porque le mueven ciertas causas, por la presente, quiere que los dichos 600 pesos se le den a Doña María González del Moral, hija legítima del Capitán Benito González y de Doña Sebastiana del Moral, en su primer matrimonio, y por bienes suyos los tenga Diego de Gamboa, tutor y curador de la referida Doña María González.
Doña Isabel del Moral, viuda de Melchor de los Reyes, vecina de Jalapa, declaró que ella y su marido dieron en dote a su hija Doña Sebastiana del Moral y a Don Diego de Gamboa, la mitad del ingenio San Sebastián Maxtlatlan, con cargo que les debían dar 600 pesos anuales para sus alimentos; más tarde dicha renta la rebajaron a 400 pesos, y ahora los susodichos pretenden dar a censo la referida mitad del ingenio a Juan López Ruiz Matamoros, el cual tiene por inconveniente la pensión que sus hijos le otorgan; y para que tenga efecto lo convenido por ellos, y por el amor que les tiene, no pedirá a Juan López Ruiz ni a sus herederos cosa alguna de lo que hasta ahora le deben sus hijos de los corridos de sus alimentos, ni de los que adelante corrieren.
Doña Sebastiana del Moral, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a su esposo Diego de Gamboa, para que en su nombre cobre todos los bienes muebles y raíces, y lo demás contenido en la escritura de promesa de dote que otorgaron sus padres Melchor de los Reyes e Isabel del Moral, cuando contrajo matrimonio con el Capitán Benito González, su primer marido fallecido.
Testamento de Doña Sebastiana del Moral, viuda del segundo matrimonio del Tesorero Diego de Gamboa, vecina de Jalapa, hija legítima de Melchor de los Reyes y de Isabel del Moral, naturales de este pueblo.
Melchor de los Reyes y su mujer, Isabel del Moral, vecinos de Jalapa, fundan una capellanía de misas por el alma de Catalina Ruiz, dotándola en 500 pesos de oro común de principal y 25 pesos anuales de renta, los cuales se impusieron en el ingenio San Sebastián Maxtatlán y sobre un molino de pan moler ubicado en este pueblo, junto al río de Santiago.
Concierto celebrado entre Melchor de los Reyes y su mujer Doña Isabel del Moral, con su hija Doña Sebastiana del Moral y Diego de Gamboa, su marido por segundas nupcias, vecinos todos de Jalapa; por el cual los primeros dieron todos sus bienes, según el ofrecimiento de la promesa de dote, a Sebastiana del Moral cuando se casó por primeras nupcias con Benito González, regidor de la Nueva Veracruz y más tarde Alcalde Mayor de La Antigua Veracruz. Ahora hicieron entrega de dichos bienes dotales a Diego de Gamboa para el sustento de las cargas matrimoniales, con cargo de que mientras vivan Melchor de los Reyes e Isabel del Moral, él y Doña Sebastiana tendrán obligación de darle 600 pesos de oro común anuales para sustentarse, pagaderos por tercios del año, adelantados, a partir de la fecha de esta escritura.
Doña Isabel del Moral, viuda de Melchor de los Reyes, dijo que no obstante que su hija Sebastiana del Moral y su yerno Diego de Gamboa, tienen obligación de darle 600 pesos de oro común anuales para su congrua y sustento, por razón de los bienes que le dieron en dote, y atento a que los susodichos han tenido pérdidas, les hace baja de 200 pesos en cada un año de los 600 que tenían obligación de pagarle.
Melchor de los Reyes, e Isabel del Moral, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, por los muchos años que les ha servido y el amor que le tienen, otorgaron carta de libertad, para cuando el susodicho fallezca, a María de los Reyes, su esclava, morena, natural de la isla de La Margarita, de más de 40 años de edad, y viva donde quisiere.