Don Andrés Pérez de la Higuera y don Francisco Hernández de la Higuera, hermanos, albaceas testamentarios de Juan Díaz Matamoros, y como esposos de doña Francisca y doña Inés Díaz Matamoros, hijas del referido Juan Díaz, fundaron una capellanía de misas por el alma de su suegro, con 710 pesos de oro común de principal y 35 pesos y medio anuales de renta, los cuales fueron situados en el ingenio de Nuestra Señora de la Concepción; se nombró por primer capellán al bachiller Bartolomé Pérez, con la obligación de decir 24 misas rezadas anuales, en reverencia de la Santísima Cruz, en el altar del Covento de Jalapa.
El Capitán Francisco Hernández de la Higuera, dueño del Ingenio Nuestra Señora de la Concepción, funda una capellanía de misas por el alma de su esposa Inés Díaz Matamoros, dotándola con 5 000 pesos de oro común de principal y 250 pesos anuales de renta.
Inés Díaz Matamoros, esposa de don Francisco Hernández de la Higuera, vecinos de esta provincia, funda una capellanía de misas por el alma de su madre Magdalena Díaz, con 2 000 pesos de principal y 100 pesos de renta en cada un año; y los situó sobre una estancia de labor nombrada Quetzaltepeque, jurisdicción de San Juan de los Llanos, Tlatlauquitepec, con su casas, sementeras y ganados.
Doña María González de Amarilla, viuda de Francisco Hernández de la Higuera, residente en el ingenio La Santísima Trinidad, hace gracia y donación a su hijo Francisco Hernández de la Higuera, casado con doña Inés Díaz Matamoros, de todos los usos, frutos y rentas de las casas y posesiones que le fueron donadas por sus padres en la ciudad de Los Ángeles, el día 2 de mayo de 1606, para que sustente y alimente a su familia.
Juan de Vivero, vecino de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, residente en este pueblo, como marido y conjunta persona de María Rivas, recibió del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, vecino de esta provincia, 300 pesos de oro común que por legado del testamento de Doña Inés Díaz Matamoros, mandó a su mujer.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, poseedor del mayorazgo que tenía su padre Don Sebastián de la Higuera Matamoros, como patrón de una capellanía de misas fundada en la iglesia del Ingenio Chico por Doña Inés Díaz Matamoros, dotada con 2000 pesos de principal y 100 pesos de renta en cada un año, cargados a censo redimible sobre una estancia de labor nombrada Cuetzoltepeque, en la jurisdicción de San Juan de los Llanos, y usando una cláusula de la escritura de fundación, por ser el pariente más cercano y estar el Ingenio Chico perdido, sin esclavos, y haber muchos años que no produce azúcar, nombró al Lic. José Maneo de la Higuera, vecino de los Ángeles para que sirva dicha capellanía.
Don Andrés Pérez de la Higuera y su esposa doña Francisca Díaz Matamoros, vecinos de esta provincia, dieron a censo y tributo redimible a Francisco Hernández y a su mujer Inés Díaz Matamoros, 112 000 pesos de oro común, valor de las tierras, caña, esclavos, ganados, edificios y otros bienes que a doña Francisca le cupieron por herencia del ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, que fue de su padre Juan Díaz Matamoros; por los cuales, don Francisco y doña Inés se obligaron a darles 4 000 pesos de oro común de censo anuales, a razón de 28000 al millar, pagaderos por sus tercios corridos la cantidad de 1 333 pesos, 2 tomines y 8 granos.
Juan de Vivero, vecino de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, dueño de recua, residente en este pueblo, como marido y conjunta persona de María de Rivas, vecina de Jalapa, recibió del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, como hijo y heredero de Don Francisco Hernández de la Higuera y Doña Inés Díaz Matamoros, 300 pesos de oro común en reales, por razón de otros tantos que la dicha Inés Díaz por cláusula de su testamento mandó a su mujer en calidad de ayuda a su dote.