Manuel Antonio de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo y heredero de los difuntos Hilario de Acosta y doña Francisca del Moral, junto con José Eugenio de Meza, marido de María de la Encarnación de Acosta, y José Montero, marido de Josefa Lacia de Acosta, vecinos del pueblo de Naolinco, venden a don Agustín García Campomanes, vecino de dicho pueblo, un solar de 31 varas de frente y 30 varas de fondo, linda al oriente con solar del comprador, al poniente con solar de Benito de Villanueva, al norte con casa y solar de José Grajales y al sur con casa y fonda de Juan Barradas, en la cantidad de 70 pesos.
Juana de la Peña, viuda y albacea de Eugenio de Rivera, junto con Felipe de Rivera, su hijo, vende al Licenciado don Bartolomé Martínez de Mora, Clérigo Presbítero, Domiciliado de este Obispado de Puebla, una casa ubicada en el pueblo de Naolinco, de paredes y cubierta de tejas, que linda al oriente con casas del curato, al norte con casas que fueron de Manuela Pérez, al poniente con casa y solar que fue de José Grajales y al sur con casas de Felipe de Acosta, al precio de 700 pesos.
Don Bernardo de la Fuente, vecino del pueblo de Jalapa, albacea del difunto don Bartolomé Martínez de Mora, vende a don Francisco Agudo, vecino del pueblo de Naolinco, una casa de paredes cubierta de madera y teja con su correspondiente sitio, cuyos linderos son, al oriente con casa del Curato y calle en medio, al norte con casa que fue de Manuela Pérez, al poniente con casa y solar que fueron de José Grajales y al sur con casas de Felipe de Acosta, al precio de 500 pesos, 200 que le entregaron en dinero efectivo y el resto quedan cargados sobre dicha casa a censo con obligación de reconocerlos, con sus réditos de 5 % anuales a favor de la Cofradía del Santísimo Sacramento.
Polonia Díaz de la Cueva, vecina del pueblo de Naolinco, viuda, albacea y tenedora de bienes de Leonardo González, vende a Eugenio de Rivera, vecino de este pueblo, una casa de paredes y cubierta de tejas, ubicada en este pueblo, frente a casas del curato y calle en medio, esto por su lado oriente, al norte linda con callejón que baja para la Fuente de las Tinajas, al sur con casa de Felipe de Acosta y al poniente con solar de José Grajales, en la cantidad de 700 pesos.
El Sargento José de Acosta, vecino de esta jurisdicción de Jalapa, vende al Licenciado don Pedro Chacón de Chávez, Cura, Vicario y Juez eclesiástico del partido de Naolinco, una casa con paredes en parte de cal y canto y en otras con rajas de piedra y lodo, cubierta de teja, con solar y cercada de piedra, que linda y hace esquina a la plaza y sigue al callejón enfrente de la casa y solar de Manuela Pérez, viuda de Don Pedro de Torres, que está por el lindero del lado norte, por el poniente con casa y solar de José Grajales, por el sur con casa de Felipe de Acosta, hijo de quien la vende, y por el oriente con calle en medio y casas del curato, libre de empeño e hipoteca, en la cantidad de 700 pesos horros de alcabala.
Don Pascual Sánchez de Ledesma y José Antonio Rincón, vecinos de este pueblo de Jalapa, albaceas y herederos de su difunta suegra Maria García, venden al Sargento José de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, una casa de paredes de piedra y barro, cubierta de teja, y que incluye un solar cercado de piedra, que linda y hace esquina a la plaza y sigue al callejón, frente a la casa y solar de Manuela Pérez, viuda de don Pedro de Torres, por el lado norte, al poniente linda con casa y solar de José Grajales, al sur con otra casa de la difunta suegra y al oriente con casas del curato de este pueblo de Naolinco, calle en medio, la venden precio de 800 pesos de oro común.
Don Pascual Sánchez de Ledesma y José Antonio Rincón, vecinos de este pueblo de Jalapa, albaceas y herederos de Maria García, su difunta suegra, venden a Felipe Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, una casa de paredes de piedra y barro con rajas de cal, ubicada en este pueblo de Naolinco, contigua a otra casa que vendieron al Sargento José de Acosta; que por el lado norte linda con la casa antes mencionada, por el sur con calle en medio y casa de Agustín García, por el oriente y frente con calle en medio y casas del curato de este pueblo, y por el poniente y fondo con casa y solar de José Grajales; la venden en precio de 500 pesos de oro común, libre de censo, empeño e hipoteca y otra enajenación.
El Sargento José de Acosta, vecino de esta jurisdicción, vende al Licenciado Pedro Chacón de Chávez, Cura de San Mateo Naolinco, una casa ubicada en dicho pueblo, de paredes de cal, piedra y lodo, cubierta de tejas con su solar correspondiente, linda y hace esquina con la plaza y sigue al callejón enfrente de la casa y solar de Manuela Pérez, viuda de Pedro de Torres hacia el norte, al poniente con casa y solar de José Grajales, al sur con casa y solar de Felipe de Acosta, hijo de dicho otorgante y al oriente calle en medio hace frente con casas del curato del pueblo, al precio de 700 pesos, libres de alcabala.