Isabel Tamayo, residente en su Venta de Lencero, se obligó a pagar a Jerónimo González, vecino de Los Ángeles, 250 pesos de oro común, los 150 pesos de 100 fanegas de maíz, a 12 reales fanega; y los 100 pesos, por otros tantos que le prestó en reales, para fin de octubre del presente año, esto si viniere flota; de no venir, los dará para fin de noviembre de 1617.
Jerónimo González, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Juan de Sosa del Castillo, vecino de Jalapa, 370 pesos de oro común, precio de un esclavo negro llamado Enrique, de nación Angola, para fines de marzo de 1610, todos juntos en una paga.
Jerónimo González, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Francisco Martín, dueño de su recua, vecino de Jalapa, 60 pesos de oro común, precio de un macho y una mula cerreros, en esta manera: 30 pesos seis meses después de la fecha de esta escritura, y los 30 pesos restantes de allí en otros seis meses.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, en nombre de Gonzalo Rodríguez, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, vende a Jerónimo González, vecino de Los Ángeles, una negra llamada Magdalena, de tierra Conga, con las tachas y enfermedades que tuviere, sujeta a servidumbre, por el precio de 410 pesos de oro común.
Francisco Camacho, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a pagar a Jerónimo González, diezmero, vecino de Los Ángeles, 146 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para de la fecha de esta escritura en 20 días corridos.
Alonso Ruiz, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a pagar a Jerónimo González, vecino de Los Ángeles, 300 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para el día 20 de diciembre del presente año.
Tomás Rodríguez, vecino de Jalapa, dio en arrendamiento a Jerónimo González, vecino de este pueblo, la Venta de Aguilar, por el tiempo de dos años, al precio de 60 pesos anuales.
Jerónimo González, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de los Ángeles, 240 pesos de oro común, precio de seis bestias mulares con sus aparejos de enjalmas, lazos y reatas, a 40 pesos cada una, en esta manera: 120 pesos cinco meses después de la fecha de esta escritura y los 120 pesos restantes de allí en otros cinco meses corridos.
Gaspar Hernández, confitero de la ciudad de Los Ángeles, declaró que el poder que le dio Gerónimo González lo sustituyó en Antonio Luis, vecino de esta provincia.
Jerónimo González, vecino de Los Ángeles, se obligó a pagar a don Francisco de Cervantes, Alcalde Mayor de Jalapa, 300 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó y libró en don Juan de Grado, vecino de Los Ángeles, para fin de febrero venidero.