Testamento y última voluntad otorgada por el Bachiller Alonso Rodríguez de Herrera, vecino de la Villa de Lobon, hijo legítimo de Catarina Hernández y de Hernán Martín de Herrera, difuntos, vecinos que fueron de la dicha villa de Lobon, en Castilla, provincia de Extremadura. Declara por sus bienes los salarios que le deben en la Real Caja de 11 años, una suerte de caña de hacer azúcar, 29 cabezas de ganado, cinco bueyes de arado, cinco toretes, una recua de mulas y machos, un perol grande de cobre, siete esclavos y uno más que tiene en depósito. Nombra albaceas a José Ruiz de la Mota y a Juan González de Herrera, para que entren en sus bienes, los vendan y rematen; y como herederas designa a Josefa de Olivares y a Mariana de Herrera, sus sobrinas, hijas legítimas del citado Juan González.
El Bachiller Alonso Rodríguez de Herrera, presbítero, cura y vicario de esta provincia, como albacea y tenedor de bienes de Martín Duarte Vizcaíno que falleció en el pueblo de Xilotepec, en esta jurisdicción, dio su poder cumplido a Lucas Cardeña Malpica, vecino de Jalapa, para que ajuste y haga cuentas con Thomé García, dueño de sus carros, por el tiempo que el finado le sirvió de boyero y le restó debiendo algunos pesos.
El Bachiller Alonso Rodríguez de Herrera, presbítero, vecino de Tlacolulan dio poder a Jerónimo Campuzano, vecino de la Puebla de los Ángeles, para que lo represente en todos su pleitos y causas civiles y criminales.
Thomé García de Contreras, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar al Lic. Alonso Rodríguez de Herrera, vicario de esta provincia, como albacea testamentario de Martín Duarte Vizcaíno, 425 pesos de oro común por otros tantos que le restó debiendo del tiempo que le sirvió como boyero de parada, para el día de Navidad del presente año de la fecha.
El Bachiller Alonso Rodríguez de Herrera, presbítero, cura y vicario de esta provincia, dio su poder cumplido a Simón de Oliva, el mozo, Teniente de Alcalde Mayor en la antigua ciudad de Veracruz, para que en su nombre reciba y cobre de los albaceas y herederos de Inés Ramírez, morena libre, vecina que fue de la dicha ciudad, 50 pesos de oro común que le quedó debiendo la susodicha de sus salarios y costas personales, en la causa criminal que contra ella siguió el fiscal del Obispado de Tlaxcala.