Don Laureano Fernández de Ulloa, Alférez Real, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Joaquín Ildefonso de Torquemada, para que lo obligue como fiador y principal pagador en el remate de los diezmos de Coatepec, mismos que se remataran en la Ciudad de Puebla de los Ángeles.
Doña María Nicolasa de Torquemada, viuda de don Agustín Suárez, hija legítima de los difuntos don Joaquín Ildefonso de Torquemada y de doña María de la Rosa y Thormes, vecinos que fueron de este pueblo de donde ella es natural y vecina, otorga poder a sus hijos el Doctor José Suárez, a don Miguel Suárez, Presbítero, y a don Carlos Suárez, Presbítero, para que ordenen su testamento, en donde declara tuvo 7 hijos, nombra por sus albaceas y herederos a sus dichos hijos.
Don Joaquín Ildefonso de Torquemada, vecino del pueblo de Jalapa, vende a doña Gertrudis Agustina de Acosta, mujer de don Agustín Benítez, Alcalde Mayor y Capitán Aguerra de esta jurisdicción y Jalacingo, una esclava mulata, nombrada María García, de 20 años, en el precio de 200 pesos.
Don Joaquín Ildefonso de Torquemada como principal y Laureano Fernández de Ulloa como su fiador y principal pagador, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial al Licenciado Juan de Lucena, Clérigo Presbítero, Domiciliario de este Obispado y vecino de Puebla, para que los pueda obligar a la paga de 2, 025 pesos anuales, en que se remataron, a su favor, los diezmos de los curatos de este pueblo y de Coatepec, durante 5 años.
Don Benito Posadas, vecino del pueblo de Jalapa, viudo de doña Micaela Moctezuma, la cual le otorgó poder para testar y nombramiento de albacea, grava con 500 pesos de principal de censo redimible, a favor de la Cofradía de las Ánimas, unas casas de su morada, labradas de paredes y cubiertas de tejas, lindan al norte con la Calle Real que sale y baja para la Nueva Veracruz, y con casas de don Joaquín Ildefonso de Torquemada, al oriente con casa del otorgante, al sur con casa y solar de Lucas Rosete y al poniente con callejón y casas de don Bartolomé Salvo.
Don Juan Martín de Zurbano, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que se le remataron en la Ciudad de México las alcabalas de esta jurisdicción, Jalacingo, Teziutlán, San Juan de los Llanos, Papantla, Tetela y Jonotla por 5 años, razón por la cual nombra como administradores de dichas alcabalas a los Capitanes Manuel de Olmedo, José Robledano de Cardeña, Juan Antonio de Zavalza, el Alférez Laureano Fernández de Ulloa, Alonso de Alba, Domingo Díaz Mier y Joaquín Ildefonso de Torquemada, todos de esta vecindad.
Los Capitanes Juan Antonio de Zavalza, José Robledano de Cardeña, Manuel de Olmedo, Laureano Fernández de Ulloa, Alonso de Alba, Joaquín Ildefonso de Torquemada y Domingo Díaz Mier, vecinos del pueblo de Jalapa, informan que Juan Martín de Zurbano, traspasó a este vecindario las alcabalas que se le remataron en la Ciudad de México, donde los declarantes fueron nombrados administradores y cobradores, por lo que usando dicho nombramiento, otorgan poder especial a Juan de Fuentes y Prada, vecino de Papantla, para que en sus nombres y en del vecindario, administre las alcabalas, por el periodo de 5 años.
Don Joaquín Ildefonso de Torquemada, hijo legítimo de los difuntos don Alonso de Torquemada y doña María de la Rosa y Thormes, vecino del pueblo de Jalapa, casado con doña Ildefonsa Martínez Navarro, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea al Doctor José Suárez, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de este pueblo, junto con su hermano el Licenciado Carlos José Suárez, sobrinos de la otorgante, y como herederos nombra a don José, doña Mariana, Gertrudis, Rafaela Francisco, Miguel, Juan Antonio José Antonio y Joaquina, sus hijos legítimos.
Joaquín Ildefonso de Torquemada, vecino de este pueblo, otorga poder especial a don Ignacio Javier de Campos, Clérigo Presbítero del Obispado de la Puebla de los Ángeles, y a don Antonio Espinosa, vecino de la Ciudad de México, para que cobre los 50 pesos de la mesada de derechos, que ha de recibir como Cura propietario de Apazapa y La Antigua Veracruz.
Don Joaquín Ildefonso de Torquemada, vecino de este pueblo, otorga poder especial a don Agustín Suárez, marido de doña María Nicolasa de Torquemada, su hermana, para que lo obligue a favor de cualquier iglesia, convento o persona, por la cantidad de 2,500 pesos escudos mexicanos, para lo cual hipoteca unas casas de su morada, pagando de dicha cantidad anual o por tercios los réditos que se generen.