Laureano de Escobar, vecino de este pueblo, administrador de los bienes y persona de su hijo Laureano de 13 años de edad, pone a su hijo a aprender el oficio de herrador con el Maestro Joaquín Felipe Sarmiento, vecino de este pueblo, por tiempo de 5 ½ años.
Laureano de Escobar, vecino de este pueblo, dijo que Francisco de Aguirre, albacea de Andrés Pérez, vendió a Domingo Díaz Mier, una casa hecha en solar de la cofradía de Jesús y Santísimo Sacramento, cuyo valor era de 100 pesos, los cuales estaban situados sobre la casa y solar, y ahora dicho Domingo exhibe dicha cantidad para redimir un censo por consentimiento de Blas Fernández Álvarez, Mayordomo de dicha cofradía, los cuales se entregan a dicho otorgante y que carga en censo sobre su casa y solar que tiene en este pueblo, de cal y canto, piedra y lodo, cubierta de teja, en la calle que llaman de Tecuanapa y linda con casas de Mateo Viveros en frente, y por la parte del poniente con la cerca del Convento de San Francisco, al sur con casa y solar, libre de censo y gravamen, quedando redimida la deuda de dicho Domingo Díaz Mier y el otorgante se hace deudor de dicha cofradía y a pagar sus réditos que son 5 pesos anuales.
Petrona Sánchez, viuda de Laureano de Escobar, vecina de este pueblo de Jalapa, otorga su testamento; nombra como albacea testamentario, curador y tenedor de bienes a Antonio Viveros, y como herederos universales a Laureano, Faustina de 22 años, Rosa de 16 años y Luis de 19 años, sus hijos legítimos.
Don Diego Cardeña, Escribano Público del pueblo de Jalapa, vende a don Celedonio Pérez, vecino de España y residente en este pueblo, una casa de paredes, cubierta de madera y tejas, la cual mide 28 varas y que linda al norte con la Calle de Tecuanapa, al poniente con casas de los herederos de Laureano de Escobar y Petrona Nolasco González, al sur con sola de Modesto Viveros y al poniente con casa y solar de doña María de la Barreda Gayón, en la cantidad de 800 pesos, de los cuales ha recibido 550, ya que 250 son de un censo redimible a favor de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción.
Agustín de la Lara, vecino de La Antigua Veracruz, en nombre y con poder de su mujer Ana María González y de sus hermanos Antonio González y Juan González, vende a Laureano de Escobar, vecino de este pueblo, la cuarta parte de la casa y solar que por bienes de Juana Sánchez Viveros, abuela de los antes mencionados, quedó en este pueblo ubicada en la calle que llaman de Tecuanapa, que hace esquina con la que baja para los solares de los Viveros con quienes linda por el fondo y por dicha calle con la cerca de huerta del convento de los padres San Francisco, al frente con calle en medio con casa de Mateo Viveros y solar del hospital, y al oriente con solar y casa de Nicolás Antonio Enríquez, al precio de 53 pesos de oro común.
Juan Jordán y María Josefa González, marido y mujer, vecinos de este pueblo, él con licencia de dicha María Josefa González, venden a Juan José García de Salas, un solar de 20 varas de frente, que heredó de su madre Eugenia González, linda al norte con solar del hospital de este pueblo y calle en medio que llaman de Tecuanapa, al oriente con casa y solar de Nicolás Antonio Enríquez, al fondo con solar de los Viveros, al poniente con solar de Laureano de Escobar, y el dicho Juan Jordan le vende unos paredones que labró, todo al precio de 130 pesos.
Antonia González, vecina de este pueblo de Jalapa, mujer legítima de Joaquín de Ortega quien le otorgó expresa licencia y consentimiento, vende a Laureano de Escobar, casado con su hermana Petrona Sánchez, la cuarta parte de un solar que le heredó su difunta madre; las otras tres partes corresponden a sus hermanos Petrona, Eugenia y Antonio, los dos últimos difuntos, ubicado en la Calle de Tecuanapa y que hace esquina con calle que baja hacia solares de los Viveros, con los que linda por el fondo y por la mencionada calle con la cerca de la quinta del Convento de San Francisco de este pueblo, por el frente con casa de Mateo [José] Viveros y solar, por el oriente con solar de Nicolás Antonio Enríquez, en el precio de 53 pesos de oro común.
Don Luis de Escobar, hijo legítimo de los difuntos don Laureano de Escobar y de doña Petrona Nolasco González, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a doña Ana María Méndez, su legítima esposa, en compañía de don Antonio Primo de Rivera, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción de Jalapa, y como herederas a sus hijas legítimas Josefa Gertrudis y María Gertrudis.
Don Juan Antonio de la Cabada y Velasco, en nombre de doña Josefa de Escobar, nieta y heredera de don Laureano de Escobar y de doña Petrona Sánchez, otorga que vende una casa a doña María de Thormes y a doña Micaela de Thormes y a don Luis Viveros, cuya casa tiene de frente 38 varas y 44 de fondo, ubicada en la Calle de Tecuanapa con la que hace frente al norte y Hospital de San Hipólito, y por el fondo linda con solar de don Modesto Antonio Viveros, por el costado del oriente con casa y solar de don Celedonio Pérez, y al poniente con casa y solar de don Diego Viveros. La vende en 999 pesos.
Don José Sanchinel, hijo legítimo del difunto Agustín Sanchinel y de Ana de Ancora, viva, natural del pueblo de Pisone, del reino de Nápoles Obispado de Mileto, junto con su legítima esposa doña Faustina Escobar, hija legítima de los difuntos don Laureano de Escobar y de doña Petrona Sánchez, vecinos del pueblo de Jalapa, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, en compañía de Miguel Viveros, vecino de este pueblo, y como herederos nombran a Ana Rosalía, Francisco, Mariana y José, sus hijos legítimos.