Alonso de Guilarte, como principal deudor, y Luis Jiménez Aguayo, su fiador, se obligaron a pagar a Francisco Luis, vecino de Jalapa, 406 pesos y 4 tomines de oro común, los cuales son por razón de otros tantos que [Luis] Manuel [de] Silva debía a Francisco Luis, y los susodichos salieron a pagar por el referido Manuel [de] Silva, para el fin del mes de abril del presente año de 1612.
Alonso Guilarte, vecino de esta provincia, por las muchas buenas obras que ha recibido de su sobrino Mateo Guilarte y el amor que le tiene, le hace gracia y donación de un negro llamado Andrés, de tierra Angico, de 22 años de edad.
Francisco Luis y Alonso Guilarte, vecinos de Jalapa, formalizaron una compañía que ambos tenían celebrada sobre una tienda de ropa y mercaderías en este pueblo, durante un año.
Juan de Chávez, vecino de esta provincia, dio en arrendamiento a Felipe Moreno, vecino de Jalapa, un rancho de su propiedad que tiene a la salida de dicho pueblo, linde con tierras de Domingo de Acosta, el cual lo hubo por bienes de Alonso Guilarte, con sus casas, troje, y todo lo demás que le pertenece, por tiempo de 1 año, a partir del 4 de junio de 1642, y al precio de 100 pesos de oro común.
Bartolomé de Lecea y su mujer, María de la Cruz de Villanueva, vecinos de Jalapa, venden a Lucas Cardeña Malpica. mercader y vecino de Jalapa, una negra esclava nombrada Isabel, de nación Angola, que hubieron y compraron de Alonso Guilarte, vecino de este pueblo, de 40 años de edad, poco más o menos, libre de hipoteca, empeño y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 200 pesos de oro común.
Francisco Martín, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Alonso Guilarte, mercader residente en esta provincia, 312 pesos de oro común, precio de 6 mulas de arria, en esta manera: 156 pesos para fin de octubre del presente año y los 156 pesos restantes, para fin del mes de abril de 1619.
Alonso Guilarte, residente en este pueblo de Jalapa, dio su poder cumplido a Luis de Aguayo, de la misma vecindad, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren.
Francisco Luis y Alonso de Guilarte, vecinos de Jalapa, dieron por terminada una compañía sobre una tienda de mercaderías, y hechas las cuentas, Alonso de Guilarte se obligó a pagar a Francisco Luis 300 pesos de oro común, para fin del mes de marzo de 1614.
Alonso Guilarte y Catalina García, vecinos de Jalapa, venden al Síndico del Monasterio de San Francisco de este pueblo, 12 pesos y cuatro tomines de oro común de censo y tributo anuales, en virtud de haber recibido 250 pesos de oro común de María de la Cruz, vecina de Jalapa.
Juan de Chávez natural de la Fuente del Maestre, en los Reinos de Castilla, y Catalina Velázquez, su legítima mujer, vecinos de Jalapa y residentes en el rancho nombrado San Sebastián, fundan una nueva capellanía de misas rezadas con 2 000 pesos de oro común de principal, los cuales situaron a censo redimible sobre unas casas de su propiedad ubicadas en el pueblo de Jalapa, en la calle que va de la plaza principal a el cerro de Macuiltepec; un rancho en términos de Jalapa, con sus casas, trojes de piedra, 2 caballerías y 2 suertes de tierra; 8 rejas, 24 bueyes de arada, 30 yeguas y otros aperos, los cuales hubo de Alonso Guilarte; con cargo de dicha casa de 12 pesos de censo anual a favor del Convento de San Francisco. Y los fundadores, herederos y sucesores se obligaron a pagar al capellán que se nombrare, 100 pesos de oro común de censo en cada 1 año, a partir del 15 de febrero del presente año.