Doña Francisca Gómez, viuda de Francisco de Castro, junto con sus hijos Juan José y Manuel Antonio de Castro, vecinos de San José Pastepeque y residentes del pueblo de Jalapa, declaran que han recibido de don Cristóbal Francisco García, apoderado de doña Petrona Josefa de Castro, hija y heredera del difunto don Diego de Castro, la cantidad de 300 pesos.
Antonio de Herrera Povas y Pereyra, vecino de este pueblo de Jalapa, informa que se casará con Petrona Josefa de Castro, hija legítima de Diego de Castro y Ana María de Chávez y Peña, y que para efectuarse el matrimonio, ofreció en arras promesa de nupcias, por lo que recibe la dote de parte de los padres de su prometida Petrona de Castro.
Antonio de Herrera Povas y Pereira, mercader y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Don Antonio de Herrera Povas y de Doña María Juana de Pereira, difuntos y vecinos que fueron de la Alverca, Obispado de la Guardia en el Reino de Portugal junto a la Extremadura; casado con Petrona Josefa de Castro, su legítima mujer, hija legítima de Diego de Castro y de Ana María de Chávez y Peña, vecinos de este pueblo de Jalapa, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas en compañía de los Alférez Don Gregorio Fernández Mantilla y Laureano Fernández de Ulloa, así como tutores y curadores de los hijos, que el señor Pereyra tuvo en su primer matrimonio con Doña Inés González, difunta; sus hijos son Pedro Antonio de 5 años, Antonio de 2 años y José Joaquín de 1 año, a quienes nombran herederos universales.
Antonio de Herrera Povas y Pereyra, dijo que otorgó su testamento en abril de 1731, señalando que a su mujer Petrona Josefa de Castro se le den del quinto de sus bienes 100 pesos, que a Juana y Javiera hijas naturales de Josefa de Torres se les den 50 pesos a cada una para cuando tengan la edad para ello.
Don Leonardo de Noguera, vecino de España, residente en el pueblo de Jalapa, informa que compró una casa en este pueblo, a José Estefanía de Tejada, vecino de Veracruz, la cual hace esquina con la Calle Real que sale de la Plaza Pública para el camino a Veracruz, por el oriente linda con casas de los herederos de don José Filpo y las del Bachiller don Carlos José Suárez, al norte con casa de doña Petrona Nolasco de Zárate y Sandría, al poniente con casa de los herederos de Petrona Josefa de Castro; la compró en 9, 000 pesos; dicha casa la traspasa y cede a sus herederos, en el mismo precio que la adquirió.
Don Cristóbal Francisco García, vecino del pueblo de Jalapa, albacea de doña Petrona Josefa de Castro, vende a don Gabriel de Arteaga, vecino de la Nueva Veracruz, una casa que dejó dicha difunta, labrada de paredes, cubierta de madera y teja, linda al sur con la Calle Real y casa de don Manuel de Villa Pinto, al oriente con casas del comprador, al norte con el callejón de las Flores que sale de la Plaza Pública hacia la Calle Real, y al poniente con casas de don Laureano Fernández de Ulloa, al precio de 1, 200 pesos.
Don Cristóbal García, vecino del pueblo de Jalapa, viudo del primer matrimonio con doña Petrona Josefa de Castro, junto con don José Antonio García, hijo y heredero de dicha Petrona, convinieron en que respetaran el compromiso hecho el 26 de septiembre de 1758, en donde señalan la partición de los bienes de dicha difunta y del que José se da por entregado de las partidas que le hizo su padre.
Pascual de Castro hijo legítimo de Francisco de Castro y de Maria de Medina, difuntos, natural y vecino de este pueblo de Jalapa, casado con Maria de Chávez, nombra como albaceas testamentarios a sus sobrinos y comisarios José de Castro y Blas Fernández Álvarez, como heredera universal a una huérfana que crió de nombre Petrona Josefa de Castro.\r\n
Antonio de Herrera Povas y Pereyra, vecino de este pueblo de Jalapa, dijo estar tratado para casar con Petrona Josefa de Castro, doncella e hija legítima de Diego de Castro y Ana María de Chávez y Peña, vecinos de este pueblo de Jalapa; informa que por su libre y espontánea voluntad, le otorga y promete en arras matrimonio a Petrona de Castro.
Don Aurelio Herrera Povas y Pereyra, Clérigo Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla de los Ángeles y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo del difunto don Antonio de Herrera Povas y Pereyra, y doña Petrona Josefa de Castro, viva, realiza testamento, en el cual nombra como albacea y heredera a su citada madre.